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miércoles, 30 de abril de 2008

ல டிச்ச்ரிமினசின் ஏ லாஸ் ஹொமொஸெுஅலெஸ் லேக்டுற பர கிஅர்டோ año

Discriminación sobre la homosexualidad
Adriana Deligdisch adrideli@gmail.com

1. Resumen
2. Introducción
3. Discriminación sobre la Homosexualidad
4. Discusión Final
5. Sugerencias
6. Referencias Bibliográficas

“El homosexual es un prójimo a quien debemos amar, con todo lo que esta palabra significa: respetar, comprender, consolar, perdonar, darle una gran dosis de esperanza, hacerle ver los bienes que encierra, intentar que viva en el amor, nunca justificarlo”
Autor: Grupo Católico “Vida Humana” Internacional
Resumen
El contenido del trabajo es sobre la discriminación hacia los homosexuales, percepción de los alumnos de la clase de Metodología del 1er semestre de la UNIDA del año 2007, de las carreras de Análisis de Sistema, Ingeniería Informática y Psicología. La finalidad es poder examinar el grado de aceptación de la homosexualidad en el cine, observando las reacciones de los estudiantes, también valorar las diferentes opiniones y puntos de vista. El método que utilizamos fue a través de observaciones y cuestionarios, y el resultado que nos impresionó fue el hecho de que las mujeres son las que más discriminan, las que más repulsión tuvieron al ver la película.
Palabras clave: Homosexualidad, discriminación, aceptación, homofobia.

1. Introducción
La discriminación de la Homosexualidad. Discriminación hacia los homosexuales hombres. Percepción de los alumnos de la clase de Metodología del primer semestre de la UNIDA del año 2007, de las carreras de Análisis de Sistemas, Ingeniería Informática y Psicología.
Hoy en día la gente suele caer en el hábito de crear barreras entre sí, separando a los grupos sociales por distintos motivos, ya sea raza, status social o hasta la orientación sexual. Estas barreras suelen provocar situaciones denigrantes para uno u otro grupo haciendo que la condición humana sea opacada por las acciones de una u otra esfera social.
Generalmente la gente tiene el concepto de la homosexualidad como una enfermedad, algo contagioso, algo demoníaco y carente de decencia y estos preconceptos conllevan fácilmente a denigrar y marginar a las personas que forman este grupo social.
La homosexualidad es una condición cuyas causas hasta hoy en día no han sido claramente detectadas, algunos la atribuyen a la genética mientras otros a la forma en que la persona es criada, etc.
En ningún momento podemos llegar a hablar de que la “homosexualidad es contagiosa” ya que no es considerada como una enfermedad y mucho menos algo que se pueda propagar por el simple hecho de tener contacto cercano con algún “gay”.
En algunos países rige la llamada “Ley de Sodomía” que prohíbe y regula la vida íntima y sexual de personas del mismo sexo, llegando a penalizar con multas en efectivo hasta con varios años de prisión. No sabemos hasta que punto estas leyes puedan considerarse acertadas, teniendo en cuenta que se le priva a las personas de tomar sus propias decisiones y vivir en base a ellas disfrutando de su privacidad e intimidad. Con el correr del tiempo seguramente llegaremos a darle una respuesta a esta incógnita.
Objetivos
- Poder examinar el grado de aceptación de la homosexualidad en el cine, observando la reacción de los estudiantes.
- Valorar las diferentes opiniones y puntos de vista.
- Comparar la discriminación entre los estudiantes de sexo femenino y masculino.
Nos sirve para ver hasta que punto llega la discriminación hacia la homosexualidad entre los estudiantes. Los homosexuales son un grupo social que va creciendo en nuestra sociedad, por lo tanto hallamos importante saber como el heterosexual percibe el aumento de aceptación social que se les da. Nuestra teoría se basa en que el heterosexual tiene una cierta actitud de rechazo hacia el homosexual y creemos que los resultados de esta investigación pueden ser una afirmación generalizada de la mentalidad del joven-adulto en el Paraguay.
Al ver que la homosexualidad es un tema actual, y que causa mucha conmoción, por ello quisimos comprobar si la discriminación hacia ellos era por ser diferentes, y nos dimos cuenta de que para algunos no era natural ser “homosexual” y al ir ahondando sobre el tema llegamos a las conclusiones que verán en la monografía.
Elegimos la discriminación hacia los homosexuales porque observamos constantemente, que en los pasillos, ofensas o burlas hacia los otros llamándolos “gay”, término que usan para hacer de menos al compañero, para insultarlo.
Es un tema que en nuestro ambiente causó mucha polémica, mismo cuando presentamos nuestro tema en la clase de metodología, nos dimos cuenta que algunos pusieron cara de desconcierto, otros se burlaron y otros simplemente se limitaron a observar.
Nos propusimos estudiar el comportamiento de los estudiantes frente a una demostración de homosexualidad y de esta manera y por medio de otros materiales dilucidar si existe o no discriminación hacia los homosexuales en la clase de metodología.
2. Discriminación sobre la Homosexualidad
La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante hacia personas de su mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su orden psíquico permanece en gran medida inexplicado. Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas, no eligen su condición homosexual; y esto constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba.
2.1. La Homosexualidad
2.1.1. Definición de la homosexualidad
La palabra homosexual proviene del griego HOMO que significa mismo, es decir, una persona que gusta de su mismo. Se puede decir que la homosexualidad es una fuerte atracción preferencial hacia personas del mismo sexo, se les llama homosexuales a las personas que gustan de compartir sus cuerpos en lo sexual y tal vez en lo sentimental con personas de su mismo sexo.
Los estudios realizados en torno al tema no demuestran con suficiente claridad que la homosexualidad tenga un origen genético, hormonal, neurológico o cerebral.
2.1.2. La homosexualidad es contagiosa?
Desde luego que no es contagiosa, puesto que no es una enfermedad, simplemente es una orientación sexual hacia personas del mismo sexo, con quienes se puede relacionar tanto afectiva como eróticamente.
2.1.3. Que es la Homofobia?
"El conocimiento - esto es, la educación en su sentido verdadero - es nuestra mejor protección contra el prejuicio que no razona y el miedo que produce pánico, ya sea que éstos nazcan de algún interés especial, de minorías restrictivas o de líderes aterrados." - Franklin D. Roosevelt
La homofobia es un miedo intenso y sin razón a los homosexuales. Es la aversión, el odio, el miedo, el prejuicio o la discriminación contra personas homosexuales.
“Es, de modo más extenso, la denigración en los hombres de cualidades consideradas femeninas y, en cierta medida, de las cualidades consideradas masculinas en las mujeres”. - Louis-Georges Tin, Dictionnaire de l’homophobie.
La palabra fue utilizada por vez primera en 1971 por el psicólogo estadounidense George Weinberg. Combina las palabras griegas fobia (miedo), con el prefijo homo (igual, mismo).
2.2. La Discriminación
2.2.1. Qué es la Discriminación?
El diccionario de la Real Academia Española en su 18º edición (1956) daba una sola acepción al término discriminar: "Separar, distinguir, diferenciar una cosa de otra". En ediciones posteriores se agregó una segunda acepción refiriéndose a la actitud frente a minorías, que en la 21º edición (1996) toma la siguiente forma: "Dar un trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc." Por último, la Enciclopedia ENCARTA 1998 CD Rom, dice: "Establecer diferencias en los derechos o en el trato que se da a determinados grupos humanos por motivos de raza, política, religión, etc."
2.2.2. Diferencia entre homosexuales y travestis
Partamos del punto en común que presentan estos dos tipos de personas, ambos grupos tienen afinidad y atracción por personas de su mismo género. Teniendo como base esta premisa podemos sacar a relucir la principal diferencia entre un homosexual y un travesti. El homosexual es aquel que se siente atraído por alguien del mismo sexo, el travesti también solo que la diferencia radica en la inclinación hacia el sentirse o verse como una mujer en el caso de ser hombre y viceversa para con las mujeres. Existen casos de travestis bisexuales y hasta heterosexuales que viven experiencias de este tipo solo para satisfacer el morbo, pero son pocos y contados casos.
2.2.3. Influencia en la educación familiar, escolar y social en la discriminación
La homosexualidad actualmente continua siendo un tabú en prácticamente todas y cada una de las esferas de la sociedad, aunque no podemos negar que día a día el tipo de mentalidad se va volviendo más comprensible y abierta para este tipo de casos. Vivimos en una época de cambios y transiciones en la que sería de mucha utilidad el fomentar en las propias familias, en las escuelas y en los distintos grupos sociales a la no discriminación a personas homosexuales, ya que el hecho de ser seres humanos ya amerita un trato, como la palabra lo indica, más “humano”. Fomentando la no discriminación desde el seno familiar iríamos construyendo una sociedad más comprensiva justa para todos los distintos tipos de personas que existen y coexisten en ella. En síntesis educando a los niños desde la familia e instituciones educacionales conseguiríamos romper las barreras que separan a la gente “normal” de los homosexuales buscando un bien social común, ya que no por ser “gay” uno deja de ser un ser humano.
2.3. La Discriminación de la Homosexualidad en el Paraguay
2.3.1. Leyes de protección para los homosexuales en nuestro país
No existen leyes de protección para los homosexuales en el Paraguay lo contrario existen anti leyes y mucha discriminación en el país contra la relación de personas del mismo sexo por ejemplo:
La ley del matrimonio entre personas del mismo sexo, si el Estado procede a dar curso legal a un supuesto matrimonio entre personas del mismo sexo, la institución matrimonial quedará seriamente afectada. Fabricar moneda falsa es devaluar la moneda verdadera y poner en peligro todo el sistema económico. De igual manera, equiparar las uniones homosexuales a los verdaderos matrimonios, es introducir un peligroso factor de disolución de la institución matrimonial y, con ella, del justo orden social".
La ley de adopción de una criatura a una pareja de homosexuales; en consecuencia, sería contrario al bien de los niños permitir que sean adoptados por parejas homosexuales. "No hay razones antropológicas ni éticas que permitan hacer experimentos con algo tan fundamental como es el derecho de los niños a conocer a su padre y a su madre y a vivir con ellos, o, en su caso, a contar al menos con un padre y una madre adoptivos, capaces de representar la polaridad sexual conyugal. La figura del padre y de la madre es fundamental para la neta identificación sexual de la persona".
2.3.2. Sitios de exclusión
Por ejemplo: en la política, en la facultad, en los colegios y algunos sitios de empleo como la herrería, albañilería, tornerías, etc.
2.3.3. Centros de agrupación, de recreación y vida nocturna
La vida nocturna para el ambiente “gay” en nuestra ciudad se refleja principalmente en los principales puntos de encuentro de personas homosexuales. Los Pubs más populares y de mayor aceptación en el medio son “Freddy Mercury”, “Babilon” y “Trauma”. Los sitios citados anteriormente son exclusivamente para personas homosexuales, sean hombres o mujeres aunque también se pueden encontrar parejas de heterosexuales. También existen otros puntos de encuentro que para la sociedad no precisamente son lugares “gay” pero que también son puntos de encuentro, como son “Britania Pub”, “María Delirio”.
Como puntos de encuentro y recreación podemos citar los siguientes lugares “Mall Excellsior”, “Villa Morra Shopping”, entre otros.
2.3. Aspectos Metodológicos
Los participantes de nuestra investigación son los alumnos de la clase de Metodología de la UNIDA del 2007, de las carreras de Análisis de Sistemas, Ingeniería Informática y Psicología.
Delimitación geográfica: el área delimitada en el cual trabajamos fue el de la UNIDA.
La muestra: fue intencional pues creamos el ambiente para analizar a los estudiantes en sus reacciones.
Diseño y tipo de investigación. Es Experimental porque se creó el ambiente para medir las reacciones de los estudiantes ante la visión de las demostraciones de cariño entre homosexuales, a través de las técnicas: la observación de las reacciones de discriminación y la encuesta posterior a la exhibición de la película “Secreto de la Montaña. Es una investigación Descriptiva por que solo describe las reacciones de los estudiantes ante los homosexuales, no manipula variables ni las relaciona o mide su influencia.
Procedimientos: los instrumentos de recolección de datos que utilizamos fueron “la observación” y “la encuesta”. Fue una observación directa ya que estuvimos entre cuatro compañeros tomando nota de las distintas reacciones expresadas por los estudiantes a medida que observaban la película y al final de la misma se procedió a encuestar a los que participaron en la proyección del filme. Utilizamos también cámaras fotográficas para demostrar la veracidad de nuestra investigación.
Hipótesis: Los alumnos de Metodología de la UNIDA del primer semestre del 2007 discriminan a los homosexuales hombres.
Variables e indicadores: las variables en las que nos basamos para realizar nuestra investigación son: “Discriminación” y “homosexualidad”. Los indicadores en el caso de la discriminación son: palabras despectivas, gestos ofensivos, burlas, indiferencia y expresión de asco, y en cuanto a la homosexualidad utilizamos: si tenían o no amistad con una persona “gay”, si había o no indiferencia hacia una pareja de homosexuales.
Variables demográficas: nuestras variables para la investigación que realizamos fueron la edad, el sexo, la carrera y su amistad o no con un homosexual.
2.4. Resultados
A través de una película, pudimos observar las reacciones diferentes de los estudiantes con respecto a la homosexualidad reflejada en ella. Los estudiantes fueron colaboradores y auténticos en sus reacciones frente a la película, sin ocultar nada, por lo que nos fue más fácil recabar los datos observados, que reflejan una mayoría de discriminación a los homosexuales hombres de parte de hombres y mujeres.
2.4.1. Distribución de la muestra
De un total de 63 Estudiantes de las 3 carreras, 35 fueron las personas que asistieron el día que fijamos para realizar nuestra observación y en quienes basamos los siguientes resultados.
De las 35 personas, 22 pertenecían al sexo masculino, por lo tanto 13 resultaron ser mujeres. Aparte del sexo tuvimos en cuenta la edad, la carrera, su estado civil y si tenían o no algún amigo homosexual. En cuanto a la edad, 7 personas estaban dentro del rango de 17 a 18 años, 12 personas en el rango de 19 a 20 años, 9 personas en el rango de 21 a 23 años, 2 personas en el rango de 24 a 26 años, 2 personas en el rango de 27 a 29 años, una sola persona en el rango de 30 a 35 años y por último, en el rango de mayores de 35 años, contamos con 2 personas.
En cuanto a las carreras, 4 personas pertenecían a la carrera de Análisis de Sistemas, 18 personas a la de Ingeniería Informática, 9 personas a la de Psicología y 4 personas calificadas como “Otros” que no marcaron ninguna carrera.
Teniendo en cuenta el estado civil de las personas, solo dos son casadas, 29 solteros, 3 se encuentran en concubinato y solo uno no marco ninguna opción.
2.4.2. Las formas de discriminación
De nuestro grupo de personas observadas durante la proyección de la película, obtuvimos que 18 personas emitían palabras despectivas durante el proceso de la película y 15 de ellas no lo hicieron. En cuanto a los gestos ofensivos nos encontramos con las mismas cifras; 18 personas realizaban gestos ofensivos y 15 no lo hacían. Observamos que una cantidad significativa de 29 personas se burlaban durante la película y 4 no lo hacían. Mostraron indiferencia unas 11 personas durante la proyección de la película, siendo 22 las que demostraron alguna actitud (positiva o negativa). Pudimos observar también a dos personas quienes expresaron asco durante la película, los restantes 31 no realizaron expresiones similares.
2.4.3. La homosexualidad
Elegimos como instrumento para trabajar con los compañeros, la película “Secreto en la Montaña”, La película se encuentra ambientada en un estado de E.E.U.U. en la década de 1960, donde dos jóvenes vaqueros descubren que se sienten atraídos sexualmente el uno por el otro, lo que derivará en una conflictiva relación de más de 20 años. Cuenta con escenas de sexo entre homosexuales (ambos protagonistas masculinos) y sexo entre heterosexuales (los protagonistas con los co-protagonistas).
Al finalizar la película, repartimos unas encuestas las cuales nos revelaron los siguientes promedios: durante la película, los compañeros casi siempre sintieron asco; a veces se les revolvía el estómago cuando veían a los protagonistas tocándose. Y a veces les daba asco el ver a los protagonistas teniendo sexo.
Generalmente tienen una buena relación de amistad con una persona homosexual aunque a veces les parece asqueroso verlos tocándose. También a veces nada mas les gustaría tener amigos homosexuales, y así mismo, solamente a veces se sentirían abochornados si un tipo o tipa se les declara. Piensan que casi siempre los que rechazan a los homosexuales son personas que tienen miedo a ser como ellos, aunque constantemente se sienten incómodos estando al lado de una pareja homosexual. El ver una pareja de lesbianas intimando, la mayor parte del tiempo, les causa lo mismo que ver a una pareja de gays.
3. Discusión Final
Es un tema bastante complejo donde podemos descubrirnos con sentimientos encontrados ya que muchos de los ideales con los que todos fuimos inculcados no nos permiten una completa objetividad hacia el tema a estudiar.
Nos encontramos sorprendidos de que algunas mujeres expresaron mayor discriminación y desprecio que la mayoría de los hombres. Esto era algo que no lo esperábamos ya que pensábamos que las mujeres tendrían mayor aceptación.
4. Sugerencias
La única sugerencia que podemos impartir es la de tomarse un buen tiempo y explorar al máximo todas las opciones para poder mejorar los resultados o inclusive ampliarlos.
5. Referencias Bibliográficas
Disponible en: http://www.vidahumana.org/vidafam/homosex/homosexuales.html
Disponible en: http://www.swlink.net/~aware/LaHomofobia.html
Disponible en: http://www.vidahumana.org/vidafam/homosex/discriminacion.html
Disponible en: www.aceprensa.com/art.cgi?articulo=10703
Disponible en: www.laneta.apc.org/cgi-bin/webx?230@154.sr6pbnj1e%5e0@.ee72c26
Disponible en: www.monografias.com/trabajos/discriminacion/discriminacion.shtml
Disponible en: www.opusgay.cl/1315/article-29001.html
Disponible en: www.vidahumana.org/vidafam/homosex/derecho.html
HERNANDEZ SAMPIERI, Roberto. Et.al. 2003. Metodología de la Investigación. México, Df: McGRaw-Hill.
SABINO, Carlos. El proceso de la Investigación. Panapo, Caracas, 1992.

Dedicamos esta Monografía a los compañeros de la clase de Metodología quienes colaboraron en la elaboración de este trabajo.
Agradecimientos a nuestros padres quienes nos ayudaron monetariamente y quienes también nos dieron su apoyo; también a nuestros amigos “gays”” que colaboraron con informaciones útiles.

Adriana Deligdisch
adrideli@gmail.com
Marta Saifildin
Bárbara Insfrán
Edgar Pavetti
Edgar Rotela
Edgar Mendoza
Paraguay
2007

sábado, 19 de abril de 2008

ES POSIBLE ADQUIRIR CONOCIMIENTO?-LECTURA PARA QUINTO AÑO

Historia del método científico moderno
Alejandro Vela Quico arcanoale@terra.com

Resumen
Introducción
Método y ciencia
El método científico en la antigüedad
Renacimiento y modernidad
6. La formalización del método
7. El método científico de las ciencias naturales y sociales
8. El método hipotético deductivo
9. Las funciones del método científico
10. Tensiones en el método de la ciencia
11. El método de la investigación científica
12. Conclusiones
Bibliografía

RESUMEN
La ciencia tiene un método el cual se asocia a la investigación, pues esta última es una forma ordenada y sistémica de producir conocimientos. Ha ocurrido que en los últimos tiempos en la práctica investigativa, se ha confundido el método de investigación científica con las técnicas del método y el presente trabajo busca identificar los fundamentos del método científico e identificar en qué consiste la reducción propuesta.

I. INTRODUCCIÓN
Desde los albores de la humanidad, el ser humano deseo tener la seguridad de que sus formas de pensar podía llevarlo a conceptos verdaderos. El conocimiento humano, en el inicio de la historia de la civilización, tuvo un sustento divino; posteriormente entró en crisis este criterio, para basarse en un nuevo paradigma, la razón, cuyo principal fruto es la ciencia moderna. Actualmente la humanidad duda de la razón como fuente de bienestar y de verdad. En este proceso de renovación, no sólo cambian los paradigmas sociales, sino también los actores que los sustentan, los productos y el sentido de la historia. Por ello, el análisis de la historia de la ciencia es un recorte de la realidad que nos permitiría comprender la misma historia de la humanidad.
La ciencia tiene como elemento distintivo a su método, el cual expresa una cosmovisión humana, así como sintetiza los sustentos y tensiones en su dinámica. Muchos científicos pragmáticos asumen que el método de la ciencia es único, que está dado y que su aplicación rigurosa garantiza un conocimiento verdadero. Lo anterior implica entonces que se ha independizado de la voluntad humana, uno de sus productos, el método científico, el cual sería además neutro axiológicamente. El presente estudio tiene como objetivo describir y analizar el proceso de constitución del método de la ciencia moderna, para denotar sus determinantes y dinámica, así como las tensiones actuales, que nos sugieren el posible curso que habría tenido actualmente.

II. MÉTODO Y CIENCIA
Para analizar el método en primer tiene que definirlo; pero esta definición tiene que ser planteada en los términos en que actualmente se llama el método de la ciencia moderna. Simultáneamente tenemos la necesidad de establecer su relación con la ciencia. La ciencia moderna tiene como una de sus características sustantivas a su método; pero a su vez, el método es el que produce o permite el conocimiento científico. Es esta última relación la que asumimos en el presente trabajo, pues históricamente, las primeras adquisiciones de conocimiento científico fueron posibles por ciertas actitudes de filósofos y científicos, que fueron los inicios incipientes del método científico.
El método científico en general puede definirse como una procedimiento racional y objetivo para producir conocimientos sobre la realidad. Otros componentes del método son su carácter empírico y lógico. El tipo de objetividad que aspira es empírica, todo lo cual se conoce como el carácter de verificalidad en el método científico. Esquematicemos también un concepto de ciencia, que nos permitirá dar el marco para el sentido de método. Así, ciencia se puede definir por los siguientes elementos: Forma del conocimiento explicativo, Sobre aspectos de la realidad o el mundo, Contiene conceptos, teorías (a veces leyes) e hipótesis explicativas, Método racional, objetivo, Tiene forma sistémica, Es dinámico, Tiene consenso en la comunidad científica
Las definiciones anteriores nos dicen qué es método, pero es necesario además definir su forma, siendo actualmente reconocido como el hipotético deductivo. Esto significa que el método de producir conocimiento científico es mediante la propuesta de hipótesis sobre problemas de la ciencia o de la realidad, para luego deducir y buscar las evidencias que probarían las hipótesis, o que la falsearían, como se verá más adelante. La ciencia tiene otros diversos métodos, todos ellos generales y básicos como son la inducción, la comparación, el análisis, la síntesis, entre otros; pero todos ellos tienen en común la condición de racionalidad objetiva.

III. EL MÉTODO CIENTÍFICO EN LA ANTIGÜEDAD
Los inicios de la ciencia moderna se identifican en la antigua Grecia, desde el siglo VII a. C. Aristóteles reconoció que fue Tales de Mileto (585 a. C.) quien se propuso explicar las causas de los fenómenos, y buscó explicar la existencia del cambio continuo en las apariencias, frente a la preservación de la naturaleza, para ello pensó que el mundo estaba formado por un sustrato invariable, el agua, la cual adoptaba diferentes formas. Anaxímenes propuso que era el aire y Anaximandro que era el apearon o éter. Platón pensaba que eran entes universales o ideales, perfectos, con existencia verdadera, de las que los hechos u objetos reales y materiales del mundo, no son sino ejemplos o copias imperfectas; aprender para Platón implicaba develar el mundo ideal, no se trata de conocimientos incorporados por los sentidos, que son engañosos, sino mediante el intelecto. Platón propone que el conocimiento de las ideas es realmente un reconocimiento, en vista de que ya las conocíamos en alguna encarnación anterior, o sea propone la existencia de ideas o conocimientos a priori. Platón veía con cierto desprecio el estudio de la realidad, de los fenómenos de la naturaleza y propone que el filósofo debía intentar llegar al mundo de las ideas, en donde todo es perfección absoluta.
Por otro lado, Aristóteles, quien aportó una lógica de gran alcance, propone que los mismos principios generales de razonamiento rigen en todas las ciencias. Pensaba que una función importante del filósofo era la búsqueda de definiciones correctas de las cosas, o sea conceptos universales. Lo anterior implicaba la determinación de su género y de su especie, porque de ellos dependen las cualidades necesarios y suficientes para que algo sea una cosa del tipo o clase a la que pertenece, o sea que de ello depende su esencia. Sugiere una posible estructura del método científico aristotélico, al establecer la esencia de los fenómenos, se establecen sus propiedades.
Pero el mismo Aristóteles encontró que esta definición lógica de la esencia no era suficiente para conocer los objetos, lo que requería examinarlas directamente. Este examen implicaba tomar un grupo de cosas semejantes y por comparación definir qué es lo que tienen en común; luego proceder igual con grupos diferentes; de la misma especie; pero diferentes al primer grupo; se comparan las características comunes hasta obtener una sola expresión, que es la definición requerida. Esto último es una formulación de los inicios de la inducción: Percepciones sensoriales en la recolección de datos, reconocimiento y aislamiento de semejanzas entre objetos diferentes, en base a las semejanzas se construye clases distintas, como géneros y especies.
Pero Aristóteles también propuso otras rutas para el conocimiento válido, uno de ellos es el que podemos definir como apriorístico deductivo, que se expresa en los “Últimos Analíticos”, así dice: “Llamo tesis de un principio sologístico inmediato a la proposición que no puede ser demostrada, y cuyo principio no es indispensable para saber algo; y por el contrario a aquella que se debe necesariamente conocer para conocer la cosa, cualquiera que ella sea, la llamo axioma... la tesis que toma una de las dos partes de la enunciación, es decir, que afirma o que niega la existencia del objeto, recibe el nombre de hipótesis. La tesis, que carece de estas condiciones, es una definición”. En otra parte del mismo texto dice: “Llamo principios en cada género a aquellos términos cuya existencia no puede demostrarse. Se admite, pues, sin demostración el sentido de las palabras que expresan los primitivos y la conclusión que de ellos se deriva..” Aristóteles dio el mayor valor a la observación de la misma naturaleza, a desentrañar el conocimiento, partiendo de las percepciones reales.

IV. RENACIMIENTO Y MODERNIDAD
A. NUEVA MORAL HACIA EL CONOCIMIENTO EN LA EDAD MEDIA
La tensión más importante que permite la nueva era es el cuestionamiento del paradigma sagrado como fuente de explicación, verdad y legitimidad; el cual es cambiado por el de la razón humana, inaugurando así la era de la modernidad. Esto implicó un gran costo moral y social, pues el ser humano se puso como centro o finalidad de la sociedad y la historia. El ser humano se asume como “la medida de las cosas” y ello lo lleva a buscar conocerse, conocer el mundo; pero con los recursos propiamente humanos. Cuando se anuncia el renacimiento en Europa, las cosas cambian totalmente a favor de una visión del mundo dominado por la razón. Dos opciones empezaron a prevalecer y constituyeron la base de una nueva ideología dominante:
- La aceptación de que visión mítica y razonamiento se oponen y que aquella va a ser superada por el razonamiento. Esto significa que el mundo tenía que ser visto como un reino amoral, sujeto a leyes naturales y no como impulso de Dios y de fuerzas misteriosas.
- El desarrollo del positivismo, que afirma el razonamiento, basado en hechos y datos obtenidos en observaciones y experimentos, puede sostener el conocimiento.
En el Renacimiento, la visión que tiene el ser humano sobre sí mismo se simplifica cada vez más y las ciencias naturales comienzan a desarrollarse fuertemente, lo que posibilita aclarar el mundo fuera de él. El positivismo permitió que sólo los hechos sean considerados la única verdad e incluso negar la posibilidad de las ciencias sociales, a no ser que se plantearan en términos naturales.
B. EL inductivismo de francis bacon
Aunque el inductivismo es casi un instinto en la experiencia humana y fue explicado ya por Aristóteles, fue Francis Bacon quien en la ciencia moderna lo introdujo para distinguir entre ciencia empírica y seudociencia o supertición. Las reglas fundamentales del inductivismo son: a) Partir de las observaciones, no de especulaciones, no dejar interferir ideas parciales para no perjudicar observaciones empíricas, b) Después de recolectar una gran serie de observaciones particulares, inducir su causa o ley general.
David Hume critica el inductivismo, el afirma que siempre hay un momento de suposición. Las observaciones pueden haberse hecho en forma imparcial, pero en la formulación de causas o teorías subyacentes, entra una suposición. Las suposiciones son una buena guía para llegar a las causas. Las observaciones se pueden ver, las causas no; la universalidad de una ley no se puede observar, pero si las instancias particulares de una ley universal. Excluir en la formulación de leyes universales o causas subyacentes, su cosmovisión, sus ideas, sus imaginaciones, la influencia ambiental; es sumamente difícil.
C. EL METODO DE RENE DESCARTES
René Descartes (1596 - 1650) es uno de los científicos y filósofos que, contra el empirismo, promovió la preeminencia de la razón, como fundamento del conocimiento de la verdad. Las reglas fundamentales de su método fueron: "no recibir nunca cosa alguna como verdadera que yo no conociese evidentemente como tal, es decir, evitar cuidadosamente la precipitación y la previsión…; dividir cada una de las dificultades que examinará en tantas porciones como fuera posible y como se requiera para resolverlas mejor…, conducir con orden mis pensamientos, comenzando con los objetos más simples y más fáciles de conocer, para ascender poco a poco… hacer en todo enumeraciones tan complejas y revisiones tan generales, que estuviera seguro de no omitir nada".[1]
Descartes es considerado el fundador de la filosofía de la ciencia moderna, comparte el movimiento cultural moderno con Galileo y Newton, entre muchos otros. Concebía a la ciencia como una pirámide cuya cúspide estaba ocupada por los principios o leyes más generales de la realidad; pero mientras Bacon llegaba a esa cúspide mediante las inducciones progresivas, basadas en series de observaciones empíricas, Descartes propuso que el conocimiento científico se iniciaba en la cumbre y de ahí procede hacia abajo, siguiendo el camino de la deducción, hasta llegar a la naturaleza real; esto implica que la certeza en el conocimiento puede alcanzarse a priori (de ahí su verdad “pienso, luego existo”), la cual se constituye en el principio inicial de su filosofía. El siguiente paso fue examinar porqué este principio es tan evidente y la respuesta fue porque lo concebimos en forma clara y precisa, se presenta de inmediato a la mente, es sin condiciones evidente. Luego Descartes procede a demostrar la existencia de Dios, a través de la idea de la perfección, donde él acepta que es imperfecto; pero que para percibirlo debe poseer también la idea de lo perfecto; tal idea no hubiera aparecido en su mente si no existiera un ser perfecto que la originara.
Después de establecer su propia existencia como un ser pensante, las propiedades de las cosas ciertas y la existencia de Dios, dirige su atención al mundo de la realidad y distingue entre cualidades primarias y secundarias, las primeras son las que las cosas deben poseer para ser cosas (extensión, flexibilidad y movilidad) mientras que las secundarias son las percibidas por los sentidos (calor, sabor, sonido, olor y otras) y dependen de la existencia del sujeto. Las cualidades primarias son intuidas por la mente, que de esa manera resulta ser más confiable que los sentidos. Pensaba que los fenómenos macroscópicos podían explicarse a partir de interacciones microscópicas, analizadas en forma cuantitativa, restringió el contenido de la ciencia a aquellas cualidades que pueden expresarse matemáticamente y compararse en forma de relaciones. Descartes fue dualista igual que Platón, con la postulación de dos mundos paralelos pero independientes e incapaces de interactuar entre si: el cuerpo y la mente. La filosofía cartesiana es rígidamente determinista, de modo que tanto la materia inerte como los organismos vivos obedecen las leyes de la física.

IV. LA FORMALIZACIÓN DEL MÉTODO
El surgimiento, casi desbordante en algunas ciencias, de los nuevos aportes científicos, producen que se establezcan algunas formalizaciones o normatizaciones, ya por su éxito o por un proceso de legitimización entre la comunidad científica. Así por ejemplo, en Medicina, el advenimiento del laboratorio transformó de modo radical la identidad de las enfermedades infecciosas y de la acción de la Medicina. El más importante cambio es que las enfermedades empezaron a ser definidas sustancialmente por el laboratorio, la única causa de las mismas se identificó con algo material observado en el laboratorio, así muchas enfermedades dejaron de ser tales y otras surgieron como entidades comunes. El germen nos explica cómo se inicia y cómo se produce la secuencia de cambios corporales internos que constituyen la enfermedad.
Roberto Koch (1843 – 1910)[2], llega a proponer un procedimiento, hasta ahora vigente, que implica la garantía para el estudio de una enfermedad infecciosa: el microorganismo debe estar presente de modo constante en los casos de enfermedad, debe encontrarse ausente en otras enfermedades, debe ser posible inducir experimentalmente la enfermedad en un animal sano susceptible empleando únicamente el microorganismo y debe verificarse que el microorganismo se ha multiplicado en este animal que ha enfermado. Progresivamente en cada ciencia se han establecido procedimientos consensuales para incrementar su bagaje de conocimientos, lo cual ha establecido incluso aspectos formales como es la publicación o sustentación en determinados espacios de disfusión.

V. EL MÉTODO CIENTÍFICO DE LAS CIENCIAS NATURALES Y SOCIALES
Clásicamente se dividen las ciencias por el carácter de su objeto de estudio, en un caso son objetos reales y en el otro son formas sin contenido. Las ciencias naturales se caracterizan por sus teorías sustentadas en hechos de la realidad, por el positivismo, por confirmar o rechazar las teorías a través de experimentos adecuados. Su investigación utiliza la exactitud, la exclusividad y la repetibilidad. Fueron Galileo y Newton quienes contribuyeron al florecimiento de las ciencias naturales. La afirmación de que la tierra rotaba alrededor del sol y no al revés, estremeció al mundo. Toda la visión de que la tierra era el centro del universo, fue desmentida, y la tierra fue reducida a uno más de los planetas existentes. La teología de aquel tiempo no tenía una respuesta intelectual a este hallazgo. El hecho de que algo sea demostrable o no, determina si es competencia o no de las ciencias naturales. La experiencia tiene que demostrar si la teoría es correcta o no, y este empirismo tiene su base en las cualidades sensoriales humanas.
Las ciencias sociales se caracterizan por su carácter contemplativo; a pesar que también utilizan varios métodos de las ciencias naturales, existe una gran diferencia por el uso de la reflexión, no existiendo exclusividad ni exactitud. Las realidades sociales son muy dinámicas y contingenciales, por ello es inadecuado intentar establecer leyes estables y universales o más aún, hacer modelos de su dinámica, con el riesgo de hacer del hombre un objeto o solamente tomar en cuenta sus “estructuras constantes” como actualmente se intenta con las investigaciones del ADN, donde se quiere encontrar en un determinado gen, la explicación para la conducta humana. En las realidades sociales, el investigador es parte del objeto del conocimiento, tiene historia y sentido.
Como todo lo anterior es subjetividad, se ha dicho que no es posible hacer ciencia de lo social o que ellas son ciencias incipientes. En el inicio de las ciencias sociales (siglo XIX) estas pretendieron seguir el método de las ciencias naturales para ganar legitimidad, dado su gran reconocimiento y auge; pero lo que consiguieron fue deformar y reducir esta nueva realidad, donde el ser humano se estudia a si mismo, incluso se propone la existencia de un nivel subconsciente, de la voluntad de poder y saber, de las ideologías expresadas como marcos teóricos en las ciencias.

VI. EL MÉTODO HIPOTÉTICO DEDUCTIVO
Muchos científicos creen que la ciencia natural se caracteriza por el método inductivo, es decir por un método que parte de largas series de observaciones y experimentos y se basa en ellos. Creen que sólo el método inductivo puede suministrar un criterio de demarcación entre ciencia y especulación metafísica o seudociencia, y que este método permite establecer o verificar como seguras, o casi seguras o muy probables, las teorías. Si analizamos cuidadosamente los casos aparentes de inducción no son sino el método de ensayo y error, de conjeturas y refutaciones, es decir el método hipotético-deductivo. Una hipótesis no es generada por los datos sino inventada o imaginada por los científicos para dar cuenta de las observaciones que forman parte del problema que la hipótesis trata de resolver. Una vez obtenida evidencias pertinentes y supongamos que a favor de la hipótesis, no se induce su probabilidad, sino que se evalúa o juzga la hipótesis a la luz de la evidencia y de argumentos críticos que ayudan a decidir sobre su aceptabilidad. Eso simula la inducción, pues se salta de las observaciones (particulares) a la hipótesis (general), en dirección inductiva, pero no hay razonamiento o inferencia sino estimación y decisión en dicho paso.
Popper propuso para la aproximación a la verdad de una hipótesis por el método hipotético-deductivo, sólo la lógica deductiva es el órgano crítico. De una hipótesis a contrastar, en conjunción con las condiciones iniciales del estudio, se deducen lógicamente una o varias predicciones; luego éstas se confrontan con la experiencia de los estudios emprendidos para contrastar la hipótesis. Si las predicciones concuerdan con los resultados del estudio, se decide que quedan verificadas y la hipótesis queda provisionalmente corroborada; pero si la decisión es negativa, la teoría de la que se han deducido queda deductivamente falsada, aunque también provisionalmente. Aunque ambas son provisionales, falsación y corroboración no son lógicamente equivalentes, la primera es más fuerte que la segunda.
Es decir, hay una asimetría del razonamiento lógico (deductivo): un conjunto finito de observaciones, si son verdaderas (no sesgadas), puede falsar una hipótesis universal; pero bajo ninguna condición (incluso si observaciones repetidamente verdaderas) podría verificarla (no podemos escudriñar todos los lugares y tiempos para ver si aparece un contraejemplo). Si una teoría concuerda con los hechos la teoría puede todavía ser falsa (sus predicciones puede ser explicadas por otras hipótesis alternativas), lo más que podemos esperar es su plausibilidad provisional; si, por el contrario, no hay acuerdo, la teoría es necesariamente falsa (salvo que lo falso sean las condiciones iniciales). Por ello, las hipótesis científicas, de una manera válida, sólo pueden ser refutadas, falsadas, nunca se confirman; con lo que únicamente quedan provisionalmente preferidas aquellas que resisten repetidamente fuertes intentos de refutación (pruebas empíricas).
Si se trata de una hipótesis probabilista, desde un punto de vista lógico no es verificable (por ser universal) ni tampoco estrictamente falsable (pues por improbables que sean las desviaciones considerables de los datos respecto a lo predicho por la hipótesis en una muestra grande, una hipótesis no excluye lógicamente dichas desviaciones). Pero sí son falsables con arreglo a reglas metodológicas. Y la asimetría lógica anterior se mantiene. Una hipótesis no puede ser deducida con fuerza lógica de los datos a su favor, ningún conjunto finito de datos puede confirmar una hipótesis (una hipótesis universal afirma una relación válida, en principio, en todo espacio y tiempo). También su solución positiva para el apoyo de una hipótesis por medio de medidas de corroboración que no son probabilidades, como alternativas a la probabilidad inductiva, ha sido desafiada. El método científico es un conjunto sistemático de reglas metodológicas y no lógicas, metodológicas porque frente a las hipótesis, las somete a tests severos de contrastación con la experiencia.

VII. LAS FUNCIONES DEL MÉTODO CIENTÍFICO
Operativamente las funciones de la ciencia son la observación, la experimentación[3] y la explicación. Cada una implica diferentes procedimientos y productos; pero los tres deberían ser realmente sólo “la función” de la ciencia, porque el plantearlos como tres funciones ha generado que algunos hablen de investigaciones observacionales o descriptivas y otras investigaciones serían experimentales, incluso las investigaciones explicativas serían las que encuentran la causa. En nuestra opinión es una sola la función de la ciencia: “observación-experimentación-explicación”. La ciencia primero observa hechos de la realidad, luego ingresa a experimentar de alguna forma y finalmente tiene que decir el porqué de los hechos u observaciones.
Los hechos o datos de la realidad, incluso los obtenidos con los más sofisticados experimentos, no son conocimiento científico, ninguna ciencia tiene datos, la ciencia sólo contiene conceptos o proposiciones, teorías (a veces leyes) e hipótesis explicativas; luego en todo proceso de conocimiento, se debe llegar al momento explicativo, de lo contrario aún el conocimiento no tiene la forma científica. Incluso Aristóteles en sus “Últimos Analíticos” dice “... puesto que saber el porqué de las cosas es el más alto grado de la ciencia.

VIII. Tensiones En el MÉTODO de la ciencia
A. EL POSITIVISMO
Este enfoque filosófico ha influido mucho en las ciencias. Se basa en la experiencia y el conocimiento empírico de los fenómenos naturales, El término positivismo fue utilizado por primera vez por el filósofo y matemático francés del siglo XIX Auguste Comte, pero algunos de los conceptos positivistas se remontan al filósofo británico David Hume, al filósofo francés Saint-Simon, y al filósofo alemán Immanuel Kant. Comte decía que “Desde Bacon, todos los espíritus serios afirman que no hay más conocimiento real que aquel que se basa en los hechos observados... el carácter fundamental de la filosofía positiva consiste en considerar todos los fenómenos como sujetos a leyes naturales invariables, cuyo descubrimiento preciso y la posterior reducción al menor número posible constituyen la finalidad de nuestros esfuerzos”.
Comte eligió la palabra positivismo sobre la base de que señalaba la realidad y tendencia constructiva que él reclamó para el aspecto teórico de la doctrina. En general, se interesó por la reorganización de la vida social para el bien de la humanidad a través del conocimiento científico, y por esta vía, del control de las fuerzas naturales.
A principios del siglo XX un grupo de filósofos interesados en la evolución de la ciencia moderna, rechazaron las ideas positivistas tradicionales que creían en la experiencia personal como base del verdadero conocimiento y resaltaron la importancia de la comprobación científica. Este grupo fue conocido como los positivistas lógicos entre los que se encontraban Ludwig Wittgenstein y los filósofos Bertrand Russell y George Edward Moore. El Tractatus logico-philosoficus (1921) resultó tener una influencia decisiva en el rechazo de las doctrinas metafísicas por su carencia de sentido y la aceptación del empirismo como una materia de exigencia lógica. El positivismo intentó reducir la realidad social, a los principios de la realidad natural; así como otros han intentado reducir las ciencias fácticas a la matemática, la cual asumen como el paradigma de la ciencia por su exactitud, su formalización y axiomatización o posibilidades de establecer leyes objetivas. Los positivistas hoy en día, prefieren denominarse a sí mismos empiristas lógicos para disociarse de la importancia que dieron los primeros pensadores a la comprobación científica.
B. EL racionaliSMO
El Racionalismo es un sistema de pensamiento que acentúa el papel de la razón en la adquisición del conocimiento, en contraste con el empirismo, que resalta el papel de la experiencia, sobre todo el sentido de la percepción. La razón es el fundamento del método científico; pero este ha sido profundamente cuestionado, especialmente desde las posiciones postmodernas. Incluso J. C. Mariátegui dijo en su Alma Matinal (1925) “la experiencia racionalista ha tenido esta pedagógica eficacia de conducir a la humanidad a la desconsolada convicción de que la Razón no puede darle ningún camino. El racionalismo no ha servido sino para desacreditar a la Razón... El hombre occidental ha colocado, durante algún tiempo, en el retablo de los dioses muertos, a la Razón y a la Ciencia... ni la Razón ni la ciencia puede satisfacer toda la necesidad de infinito que hay en el hombre. La propia razón se ha encargado de demostrar a los hombres que ella no les basta.”
El racionalismo ha aparecido de distintas formas desde las primeras etapas de la filosofía occidental, pero se identifica ante todo con la tradición que proviene de René Descartes, el cual creía que la geometría representaba el ideal de todas las ciencias y también de la filosofía. Sostenía que sólo por medio de la razón se podían descubrir ciertos universales, verdades evidentes en sí, de las que es posible deducir el resto de contenidos de la filosofía y de las ciencias. Manifestaba que estas verdades evidentes en sí eran innatas, no derivadas de la experiencia. Este tipo de racionalismo fue desarrollado por Baruch Spinoza y Gottfried Wilhelm Leibniz. Se opusieron a ella los empiristas John Locke y David Hume, que creían que todas las ideas procedían de los sentidos.
C. la causalidad
Causalidad designa la relación entre una causa y su efecto. Aristóteles enumeró cuatro tipos de causas diferentes: la material, la formal, la eficiente y la final. La causa material es aquella de la que está hecha cualquier cosa, por ejemplo, el cobre o el mármol es la causa material de una estatua. La causa formal es la forma, el tipo o modelo según el cual algo está hecho; así, el estilo de la arquitectura será la causa formal de una casa. La causa eficiente es el poder inmediato activo para producir el trabajo, por ejemplo la energía manual de los trabajadores. La causa final es el objeto o el motivo por el cual el trabajo se hace, es decir, el placer del propietario. Los principios que Aristóteles perfiló forman la base del concepto científico moderno de que estímulos específicos producen resultados modélicos y generalizados bajo condiciones sometidas a control. Descartes y sus discípulos pensaron que una causa puede contener las cualidades del efecto o el poder para producir el efecto.
Los científicos físicos de los siglos XVII y XVIII tuvieron a menudo una idea mecanicista de la causalidad, reduciendo la causa a una acción o cambio seguido por otro movimiento o cambio, con una paridad matemática entre medidas del movimiento. David Hume llevó a una conclusión lógica el juicio de Sixto Empírico según el cual la causalidad no es una relación real, sino una ficción de la mente o, desde una perspectiva más general, de los sentidos. Kant situó la causa como una categoría fundamental del entendimiento, sostenía que el único mundo objetivo cognoscible es el producto de una actividad sintética del entendimiento, de la razón; que la causalidad es uno de los principios de coherencia que se obtiene en el mundo de los fenómenos, y que está presente en un orden universal porque el pensamiento es un elemento del mundo de los fenómenos y sitúa a la causalidad como parte de él. John Stuart Mill justificó la creencia en la causalidad universal sobre principios empiristas; una proposición es significativa cuando describe aquello que puede ser objeto de la experiencia.
Actualmente se asume que la causa de cualquier efecto es consecuencia de un precedente sin el cual el efecto en cuestión nunca se hubiera producido. Esta es una idea mecanicista de la causalidad. Todos los acontecimientos previos completarían la causa completa. Henri Bergson afirmaba que la realidad última o la vida no está ligada por secuencias causales exactas, es un proceso de crecimiento en el que lo imprevisible, y por lo tanto lo no causado, acontece con gran frecuencia. En el tiempo real no ocurren repeticiones exactas, y donde no hay repetición no hay causa, ya que la causa significa que lo que antecede se reitera subordinado por la misma consecuencia.
Localmente se han usado los criterios de Hill para establecer la relación de causalidad entre diferentes hechos; así el reunir varios de estos criterios permitiría proponer la relación de causalidad: Relación temporal entre el hecho propuesto como causa y el propuestos como efecto, la consistencia de los resultados en diferentes investigaciones, la intensidad de la relación entre dos hechos, la relación dosis respuesta, la plausibilidad teórica o científica y la reversibilidad. Aún más, en el campo de la investigación epidemiológica, la relación causal se establece cuando el análisis estadístico de los datos de observaciones, establecen ciertos valores que son llamados estándarizados, como “la fuerza de asociación estadística”, “consistencia de los resultados en varias investigaciones”, etc.
D. la objetividad, SUBJETIVIDAD E intersubjetividad
La objetividad sugiere que las cosas de la realidad tienen una esencia y que ella es susceptible de ser conocida por la razón humana, se opone la subjetividad en el conocimiento. Esta discusión sobre las posibilidades de objetividad de la ciencia y el rechazo a la subjetividad y se plantea en los siguientes términos: a) Los formalistas o idealistas afirman que el conocimiento está en el observador, en su subjetividad, b) Los objetivistas y positivistas afirman que el conocimiento reside en los objetos, por lo tanto es posible conocer la realidad tal como es, c) Los críticos asumen que ambos elementos son imprescindibles en el conocimiento, que la subjetividad no le resta verdad al conocimiento, sino que lo puede enriquecer con su historia y valores.
La objetividad es la cualidad del objeto en sí y no al modo de sentir o de pensar del sujeto. Todo aquello que existe en la realidad, externo al individuo, es objetivo. A través de la objetividad se abstrae y prescinde de la existencia del propio individuo. La relación entre objetividad y subjetividad tendría diferente proporción según el tipo de conocimiento que se quiere enfrentar, en algunos sería más posible la objetividad o subjetividad:RELACIONES ENTRE OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD


Considerando que actualmente en la ciencia es necesario reconocer la inevitabilidad de la subjetividad, que las ciencias es un producto social e histórico, donde el consenso tiene un rol importante para el reconocimiento de la validez científica, es que se ha planteado la necesidad de la razón dialógica o intersubjetividad. Este análisis que nos lleva a la pérdida de los análisis “objetivos”, “desde afuera” por aquello de que “no hay externalidad posible en los sistemas sociales. Habermas se ha opuesto a la hegemonía de los análisis de carácter sistémico estructuralista (sin sujetos) en diferentes campos del conocimiento. Hablar de subjetividad no significa renunciar a realizar el análisis más integrado y completo posible de una situación, para lo cual apelamos a un trabajo de “reconstrucción intersubjetiva” que pasa por articular los análisis de los diferentes actores que participan en una situación concreta, pero desde su propia perspectiva, posicionamiento, sistema de valores, experiencia e intencionalidad. Por ejemplo en la planificación estratégica se hace emerger otros múltiples actores que planifican[4] En la práctica la concepción de “yo planifico sobre un sistema que a su vez es planificado por mí”, impedía la discusión del poder y la naturaleza de las dificultades que la intervención en los espacios sociales habitualmente genera, lo que no era e extrañar ya que los modelos analíticos extraídos de loa economía clásica, y que han alimentado los algoritmos de planificación, tanto los basados en el racionalismo (“conducción científica de la sociedad”) como los conductistas, generaron la fantasía que era posible aplicar las metodologías de la planificación de las grandes obras de infraestructura física a la planificación social.
Al aceptar la naturaleza subjetiva de nuestro análisis y la imposibilidad concreta de objetivar el mismo, resulta necesario hacer un ejercicio adicional para tratar de reconstruir una visión más amplia de carácter dinámico de las situaciones sociales; para ellos hacemos el ejercicio que llamamos análisis intersubjetivo, que incluye en la práctica el intento de ponerse en el lugar del otro. Es necesario reconstruir todo el cálculo situacional a través del “código operacional”, es decir, la decodificación de suposición, su sistema de valores, su experiencia y su intencionalidad.
E. “contra el método”
El método de la ciencia es inherente a la misma, sin método no hay ciencia, por ello la crítica de muchos autores, entre ellos Paul Feyerabend, ponen en cuestión a ¿qué es la ciencia? Por esta ruta podría terminar siendo sólo cualquier tipo de conocimiento consensual. Algunas cuestiones críticas del método se refieren a:
- Se ha hecho rígido o procedimiento técnico, especialmente cuando se privilegia el uso y concreción en diseños, los cuales estructuran todo el proceso de investigación a las condiciones técnicas del diseño. Para algunos el método es algo ya definido, que habría que aplicar para garantizar la verdad de las conclusiones.
- En otros casos se ha reducido simplemente a un esquema de etapas.
- El reduccionismo metodológico por el cual se quiere investigar con un solo método todos los aspectos de la realidad, especialmente con el que busca la verificabilidad empírica o el experimento objetivable.
- En el método clásico se verifican los datos objetivos (hechos o fenómenos); pero los datos son toda la realidad?, ¿Cuánto reflejan la realidad los datos?, ¿Existe algo más, detrás de los datos?
- ¿Qué es la “rigurosidad científica”?: Aquí hay varios conceptos que se han hecho comunes como los de: exactitud, confiabilidad y validez; todos ellos se han definido en términos estadísticos y de allí surgen sus limitaciones; además son características centradas en el método; pero no en los resultados.
- ¿Es posible la objetividad?: Al parecer la idea central de objetividad se ha reducido a un mecanismo matemático o formal para "medir" la realidad, ayudados de un instrumento. Otro concepto de objetividad se asocia al consenso absoluto; pero el sentido más sustantivo de objetividad consiste en definir si es posible conocer la realidad al margen de la subjetividad del investigador.
El método, así como los caminos, es sólo es eso: “un método”, que uno elige críticamente de entre varias opciones, si no es satisfactorio, en el sentido de lo que buscamos, podemos abandonarlo y explorar otros. El método, siguiendo nuestra propuesta, no está dado, no es único y menos es rígido. Entre sus principales características podemos enumerar: Buscar nuevos conocimientos verdaderos, comunicación entre diferentes cualidades de la realidad y entre diferentes ciencias (sentido de totalidad e interdisciplinaridad), integrar diversas motivaciones y experiencias humanas, además de la razón: el conocimiento, los sentimientos, la protección de la naturaleza, la vida, la belleza; permitir ingresar a asuntos de la realidad no explicados aún, es abierto a la revisión, creativo y libre.

IX. EL MÉTODO DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
Investigación se define como un procedimiento normatizado para producir conocimientos. Según nuestra revisión es en el siglo XX donde se empiezan a elaborar ordenadamente lo que se conoce como método de investigación científica. Actualmente circulan muchos libros sobre metodología de investigación, en casi todas las ciencias, profesiones o actividades académicas, superiores o tecnológicas. Lo que caracteriza generalmente a estos libros es que son manuales con gran desarrollo o donde presentan exclusivamente las técnicas de investigación. Es cada vez más difícil encontrar por ejemplo la distinción entre ciencia y no ciencia, el sustento del método, porqué se procede de una u otra forma. Muchos de estos manuales son reproducciones o adaptaciones de otros anteriores. Nosotros encontramos que uno de los autores más importantes es Mario Bunge de quien se han nutrido muchos.[5] La virtud de Bunge no sólo es haber sido pionero en nuestro continente de cierto método que ha sido ampliamente difundido, sino también por haber sustentado el método científico.
Método se asocia al proceso de investigar, definido como un procedimiento regular, explícito y repetible. También puede definirse como un conjunto de pautas para plantear problemas y probar posibles respuestas (hipótesis). Se inicia en conocimientos previstos, un problema y una solución o respuesta al problema. La calidad de un trabajo de investigación reside definitivamente en su método y en el contenido del problema que enfrenta. La clasificación de un reporte (particularmente la usada por Bailor) no establece una jerarquía de calidad o dificultad en el diseño, pues habría que revisar cada trabajo concretamente apara establecer algún juicio de valor. Según Bunge, algunas de sus reglas del método de investigación serían: Formular el problema con precisión, y al principio, específicamente, Proponer conjeturas bien definidas y fundadas de algún modo, y no suposiciones que no comprometan en concreto, ni tampoco ocurrencias sin fundamento visible, Someter las hipótesis a contrastaciones duras, No declarar verdadera una hipótesis satisfactoriamente confirmada: considerarla en el mejor de los casos, como parcialmente verdadera, Preguntarse por qué la respuesta es como es, y no de otra manera. Explicarlas a base de leyes más fuertes.
A pesar de la sensación de rigurosidad que asumen estas reglas, ellas no deben reemplazar la imaginación e inteligencia del investigador. Bunge recomienda audacia en el conjeturar y rigurosa prudencia en el someter a contrastación las conjeturas. La aplicación de método a problemas concretos, requiere de operaciones particulares, que dependen del tema en estudio, a ésta llama Bunge, tácticas, métodos especiales o técnicas. Ellas cambian y se crean frecuentemente, no pueden generalmente trasladarse a otras ciencias. Diferencia dos tipos de tácticas: las conceptuales que permitan enunciar de un modo preciso problemas y conjeturas de cierto tipo (la matemática proporciona muchas de estas tácticas). Las técnicas empíricas sirven para arbitrar experimentos, para hacer mediciones y la construcción de instrumentos para registrar y elaborar datos.
El conocimiento científico se alcanza por aproximaciones sucesivas, de perfeccionamiento, corrigiendo así mismo sus procedimientos y conceptos. Estos métodos especiales de la ciencia están fundados de un modo u otro en teorías científicas, las cuales se someten a su vez a contrastación con la ayuda de dichas técnicas. Las técnicas de investigación al ser muy flexibles, dinámicas y creativas, se innovan y perfeccionan constantemente, dando la sensación en medios académicos, que el método de investigación es está superando; pero al observar conceptualmente estos cambios percibimos que solamente son en sus técnicas e instrumentos de recojo de datos y análisis. Otros creen que el perfeccionamiento de la investigación lo proporciona la estadística. La modelización matemática es una aspiración permanente y se llega en algunos tipos de problemas o asuntos de la realidad, después de un intensivo y extenso conocimiento.
Debemos rescatar el concepto que la relación fundamental en la investigación es un encuentro de sujetos u objetos (que suelen ser otros sujetos), para mutuamente conocerse y transformarse, con creatividad y libertad: donde los métodos actuarían a manera de una caja de herramientas, adecuadas o no para cada circunstancia concreta y que den la posibilidad de inventarse otras.
Un vicio pernicioso a la investigación es aquél donde al investigador principiante que esbozaba un problema, del cual aún tenía una idea aproximada, se le interrogaba sobre cómo lo iba a medir. Esta pregunta sólo conducía a dos reducciones: a) Posponer y menospreciar la relación con la realidad, pues para investigar se requiere quedarse, compenetrarse aún más con los problemas, b) Pretender investigar sólo aquello que es medible o que se adapta al método vigente o hegemónico.
Mucho más crítico es la ausencia de explicación o fundamentación del método (llamado por algunos: filosofía), a lo que denominaremos como discurso. Entonces la investigación consistiría en encontrar hechos objetivos, que se pueden verificar en la práctica. Un conocimiento sería verdadero si se puede comprobar experimentalmente e incluso repetir. La verificación según Bunge es el requisito de validez del conocimiento (contra los argumentos del gusto, los sentimientos, la autoridad, de lo evidente, la correspondencia con “verdades vitales’, el pragmatismo). Pero la verificación no es sinónimo de verdad, aunque es su meta. Debemos ser capaces de enumerar las operaciones (empíricas o racionales) por las cuales es verificable (confirmable o disconfirmable) de una manera objetiva, al menos al principio. Un científico no puede renunciar a la contrastación de sus ideas. Bunge propone algunas etapas del método de investigación:
- Planteo del Problema: Reconocimiento de los hechos, Descubrimiento del problema, Formulación Problema
- Construcción del un Modelo Teórico: Selección de los factores pertinentes, Invención de las hipótesis, Traducción matemática
- Deducciones de las consecuencias particulares: Búsqueda de soportes racionales, Búsqueda de soportes empíricos
- Prueba de Hipótesis: Diseño de la prueba, Ejecución de la prueba, Elaboración de datos, Inferencia de la conclusión
- Introducción de las Conclusiones en la teoría: Comparación de las conclusiones con las predicciones, Reajuste del modelo, Sugerencias para el trabajo ulterior
En los ámbitos académicos se tiene el siguiente esquema básico de etapas del proceso de investigación, que se puede agrupar o ampliar, según los usos de cada institución: Definición del problema de investigación, Elección de las variables, Definición de objetivos o hipótesis, Elección de la unidad de estudio, Elección de las técnicas e instrumentos, Recolección de datos, Elaboración de resultados y conclusiones, Elaboración del Informe final y comunicación.
Todas estas versiones son legítimas, lo importante es que tienen un sustento racional y lógico para plantear problemas de investigación y probar hipótesis o encontrar respuesta al problema planteado. Los autores pretenden esquematizar estas pautas o etapas; pero podemos observar que esencialmente son semejantes. Otros ponen énfasis en alguna de las etapas, en consideración del campo específico donde se proponen. Por ello, no deberíamos hacernos inflexibles en una sola forma de organizar la investigación, pues las técnicas son diversas así como los instrumentos.
A veces se pierde de vista este núcleo, confundido por “el rigor” de las técnicas o porque entregamos la solidez del método, de sus productos, al uso de algunas técnicas, como la estadística. En otras propuestas y experiencias reales de investigación, el método está abierto y se va construyendo conforme se avanza en el conocimiento del problema. Los dos elementos que dan validez a las conclusiones de la investigación serían:
- El método seguido, el cual se sustenta por la relación racional y objetiva con la misma realidad.
- La consistencia y coherencia empírica y teórica, donde los conceptos alcanzados se integran con algún marco teórico que nos explique la realidad racionalmente.
Otros autores como Paul Feyerabend, proponen que el método siempre debe estar abierto, que en cada nueva investigación, el investigador debe volver a sustentar su método o la pertinencia del que va a usar; sugiere que se ha hecho un dogma o camisa de fuerza al método, el cual debería "aplicarse rigurosamente", Feyerabend dice que "todo vale" o que en la ciencia sobretodo se crea método antes que aplicarlo. Así afirma: “la idea de un método que contenga principios científicos, inalterables y absolutamente obligatorios que rijan los asuntos científicos entra en dificultades al ser confrontada con los resultados de la investigación histórica... no hay una sola regla, por plausible que sea, ni por firmemente basada en la epistemología que venga, que nos sea infringida en una ocasión o en otra. Llega a ser evidente que tales infracciones no ocurren accidentalmente, que no son el resultado de un conocimiento insuficiente o de una falta de atención que pudieran haberse evitado. Por el contrario, vemos que son necesarias para el progreso... (el desarrollo de las revoluciones en la ciencia) ocurrieron, bien porque algunos pensadores decidieron no ligarse a ciertas reglas metodológicas “obvias”, bien porque las violaron involuntariamente”.[6]
En base a las consideraciones anteriores, proponemos que el núcleo del método es la relación entre un investigador y su realidad; pero una relación mediada por la racionalidad. Esta relación es la que caracteriza a los auténticos investigadores y científicos; es la fuente, en última instancia de cualquier decisión, e cualquier garantía de validez o de recurso metodológico o técnico.

X. CONCLUSIONES
Entre las conclusiones más importantes que proponemos están las siguientes:
1. El conocimiento científico y su método son inseparables y dialécticamente dinámicos.
2. El método de la ciencia no está definitivamente establecido y tiene permanentemente muchas observaciones y tensiones, que expresan diferentes paradigmas.
3. La historia del método científico moderno se asocia a la historia de los momentos ideológicos, políticos y culturales de cada época.
4. Lo sustancial del método no es el proceso o las etapas, en última instancia es el sustento de ese proceso y esas etapas en la racionalidad, la objetividad y la lógica; lo cual que traduce en la verificabilidad y refutabilidad de las afirmaciones científicas.
5. El método de la ciencia moderna, tiene sus orígenes con la aparición del pensamiento del hombre, desde las primeras actitudes por conocer la naturaleza por medios empíricos. Dentro de ellos se identifica a Aristóteles quien propuso partir de la observación de la naturaleza y no aceptó la existencia de cosas ideales.
6. Los aportes más importantes para la forma del método de la ciencia actual provienen de los autores de inicios de la era moderna como David Hume, John Locke, René Descartes, Galileo, Newton, entre otros. Aportaron de manera significativa, los diversos científicos en campos específicos, con sus investigaciones y teorías, en cuya experiencia se puede identificar la lógica del método de la ciencia actual.
7. El método de la ciencia, tiene una expresión normatizada e incluso académica, en el llamado método de investigación. Habiendo muchas formas de investigación y cada una con productos de diferente nivel en el conocimiento.
8. Actualmente, en algunas ciencias, el método de investigación ha adquirido ciertas expresiones profundamente formalizadas y estructuradas, especialmente por la introducción de la estadística, las cuales son presentadas como garantía de investigación válida y legítima
9. Especialmente desde el movimiento postmoderno, se ha cuestionado a la ciencia en la validez de su contenido, el sentido ético de sus productos, se ha relativizado su método por la imposibilidad de verificar la verdad de las hipótesis, pero si la falsedad (K. Popper), la existencia de paradigmas en la ciencia, que generan espacios de ciencia normal o vigente; aunque no verdadera absolutamente (T. S. Kuhn), las limitaciones de la razón para conocer otras dimensiones de la realidad, la inevitabilidad de la subjetividad en el conocimiento, entre otras críticas.

BIBLIOGRAFÍA
1. ARISTOTELES, Obras Competas, Últimos Analíticos, T. IV, Editorial Anaconda. BB. AA. 1947.
2. BACON, Francis: Novum Organum. SARPE, España 1984.
3. BALLON, José Carlos: Un Cambio en Nustro Paradigma de Ciencia. CONCYTEC, Lima 1999.
4. BUNGE, Mario: La Investigación Científica, su Historia y Filosofía, Editorial Ariel, Barcelona, 1969.
5. CASSIRER, Ernst: Antropología Filosófica. Fondo de Cultura Económica, México 1999.
6. COMTE, Auguste: Curso de Filosofía Política, Discurso sobre el espíritu Positivo. Biblioteca de Filosofía, España 2002.
7. DESCARTES, René: Discurso del Método, Grupo Editorial Normas, Colombia, 1998.
8. DESCARTES, René: Reglas para la Dirección del Espíritu. Ediciones Ercilla, Santiago de Chile, 1936.
9. DARWIN, Charles: El Origen de las especies. Editorial Brugüera, España 1973.
10. DE GORTARI, Eli: El Método de las Ciencias, Nociones Preliminares. Editorial Grijalbo, México 1979.
11. FEYERABEND, Paul: Contra el Método, esquema de una teoría anarquista del conocimiento. Ediciones Orbis S. A. Hyspamérica, Argentina 1984.
12. HOTTOIS, Gilbert: Historia de la Filosofía del Renacimiento a la Posmodernidad. Ediciones Cátedra, España 1999.
13. KUHN, Tomas S.: Las Estructuras de las Revoluciones Científicas. Fondo de Cultura Económica, México 2002.
14. POPPER, Kart: La Lógica de la Investigación Científica. Editorial Iberoamericana, México 1996.
15. PEREZ TAMAYO, Ruy: ¿Existe, el Método Científico? Historia y Realidad.
16. RUIZ, Rosaura, AYALA, Francisco: El Método en las Ciencias, Epistemología y Darwinismo, Fondo de Cultura Económica, México 2000.


Autor:
Alejandro Vela Quico
arcanoale@terra.com
Médico cirujano, Licenciado en Antropología, Doctor en Medicina, Magíster en Salud Pública, Magíster en Filosofía; profesor principal de la Facultad de Medicina – UNSA.
Arequipa -Perú
Diciembre 2007

[1] DESCARTES, René: Discurso del Método. Editorial Norma. Colombia 1998. Este filósofo también escribió otra obra poco conocida (Reglas para la dirección del espíritu) siendo algunas de ellas: "El fin de los estudios debe ser la dirección del espíritu para formular juicios firmes y verdaderos acerca de las cosas que se le presentan…, conviene ocuparse sólo de aquellos objetos cuyo conocimiento, cierto e indudable, nuestra mente parece capaz de alcanzarlo…, acerca de los objetos propuestos se debe investigar, no lo que otros hayan pensado o nosotros mismos sospechamos, sino lo que podamos intuir con claridad y evidencia o deducir con certeza, pues no se adquiere la ciencia de otro modo".
[2] Médico, fundador de la bacteriología, identificó los gérmenes de la tuberculosis y del cólera. Premio Nobel de Medicina en 1905.
[3] No nos referimos al “experimento”, el cual es una técnica.
[4] MATUS, Carlos: Planificación de Situaciones
[5] El libro más importante de Bunge es La Investigación Científica (1969); pero el más popular es La Ciencia, su Método y Filosofía (1975).
[6] FEYERABEND, Paul: Contra el Método, esquema de una teoría anarquista del conocimiento. Ediciones Orbis S. A. Hyspamérica, Argentina 1984. Pp. 18

LA EVOLUCION DEL PENSAMIENTO-LECTURA PARA QUINTO AÑO

Evolución del Pensamiento Científico
Ismael Pablo Antuna ismaelant@yahoo.com.ar

1. Breve reseña histórica
2. El concepto del método científico
3. Análisis del pensamiento científico y su evolución a través de la historia
4. Bibliografía

BREVE RESEÑA HISTÓRICA
ORÍGENES DE LA CIENCIA - No hay duda que el estudio de las ciencias por parte del hombre primitivo debió nacer con la insuficiencia de abrigo y la posterior conquista del fuego o con la necesidad de facilitar el transporte de carga a largas distancias y la creación de la rueda. Probablemente estos primeros así como muchos de los inventos primitivos fueron descubiertos por azar, un rayo de una tormenta eléctrica originando un incendio o una piedra circular rodando de una montaña, dieron origen a los primeros pensamientos creativos.
Otras necesidades también dieron lugar a la preparación de objetos y elementos encontrados actualmente de esos tiempos, como metal, cerámica, pigmentos y telas teñidas, objetos de uso para la vida cotidiana, las guerras, las artes rupestres, las prácticas de momificación y otros.
La habilidad por el control y obtención de los metales estaría en primer lugar de interés para el hombre.
Los objetos antiguos más conocidos son de oro y plata (5000 años AC). Para los chinos el oro tenia propiedades sobrenaturales, se decía que quien comiera en un plato de oro llegaba a una edad avanzada y quien lo absorbiera seria inmortal y tendría el privilegio de desplazarse instantáneamente de un lugar al otro.
Siguió a este el cobre, siendo un gran avance, ya que a diferencia del oro o plata, el cobre no se encuentra libre en la naturaleza, sino combinado como mineral.
Las edades de bronce y hierro fueron posteriores y fueron claves para la magnificencia del arte de la guerra.
El control de los elementos recién comenzaba, aunque a ciencia cierta estos primeros pasos llevaron varios miles de años.
DOCTRINAS CIENTÍFICAS GRIEGAS - Un poderoso movimiento intelectual y filosófico en Grecia a comienzos del siglo VI AC produjo un cambio sobre el mundo y la naturaleza de la materia y en el mismo primitivo pensamiento científico.
La idea del agua como un principio permanente origen de todo, la sostuvo Tales (624-565 AC), Anaxímenes (585-524 AC) sostenía que era el aire, y para Heráclito (540-475 AC) era el fuego.
Más tarde Empédocles (500-430 AC) aceptó los elementos de sus predecesores y agregó la tierra. Esta teoría de los cuatro elementos fundamentales eran de soporte a las cualidades de caliente y frío; seco y húmedo. (Fig. 1) dicha teoría se mantuvo por largo periodo de tiempo.


Fig. 1 – Formación de los cuatro elementos

En la misma época Lecito y Democrito postularon la discontinuidad de la materia en átomos, el ser, y el no ser, el vacío entre ellos, que permitía su movilidad.
LA ALQUIMIA Y LA EDAD MEDIA – A comienzos de la era cristiana eran conocidos como elementos sólo siete metales, (oro, plata, cobre, hierro, estaño, plomo y mercurio) junto con el azufre y el carbón.
Los conocimientos antiguos de los egipcios y los conceptos griegos se combinaron y dieron lugar a los alquimistas en manos de los árabes.
Estos substituyeron a los cuatro elementos griegos por la “Tria prima”, el mercurio, metálico y volátil; el azufre, combustible y la sal, sólida y soluble.
Como consecuencia de esto apareció el pensamiento alquímico de la transmutación de los metales innobles en nobles, es decir la mutación del plomo en oro.
Este cambio debía realizarse en presencia de la “piedra filosofal”, cuya preparación fue la tarea principal del alquimista.
A esto se sumó la búsqueda del “elixir filosofal o de larga vida”, imaginado como una infusión de la piedra filosofal, que debía eliminar toda enfermedad y asegurar la inmortalidad.
La alquimia en general fue una práctica secreta, debido a que sus practicantes se creían los elegidos para ser depositarios de la verdad, y por ello no divulgaban sus conocimientos. Escribieron en un lenguaje propio usando signos y símbolos, cosa que hizo lento su progreso e infructuoso su trabajo en la búsqueda de la piedra filosofal, aunque perfeccionaron muchas técnicas, aparatos y obtención de nuevas sustancias.
Aunque la transmutación de los metales fue creída hasta el siglo XIX, la alquimia fue perdiendo carácter ideal, para ser considerada charlatanería y hasta ser prohibida por papas y reyes.
La subsiguiente misión alquímica fue la de la preparación de drogas y remedios, cosa que dio muchos aportes a la medicina de esos tiempos.
EL RENACIMIENTO CIENTÍFICO – El renacimiento científico fue inaugurado por Robert Boyle (1627-1691), el primer químico que rompe con la tradición alquimista, postulando que los elementos son ciertos cuerpos primitivos, que no están formados de otros cuerpos, ni unos de otros, y supone que son más de los tres de los alquimistas o de los cuatro griegos. Boyle es el primer hombre que adopta la teoría atómica para explicar las transformaciones químicas.
Siguieron la “teoría del flogisto”, que señalaba que todo material combustible, contiene una parte inflamable, denominada flogisto, que se desprende en la combustión acompañado con luz y calor, y la ceniza residual es la parte del cuerpo no combustible. Así cuanto más inflamable era un material, más flogisto poseía, el carbón era considerado flogisto casi puro por dejar muy poca ceniza remanente.
Ensayos subsiguientes en este periodo determinaron el descubrimiento del hidrógeno, la composición del agua, y la proporción de oxígeno en el aire, todos estos por Cavendish, químico flogista, que no supo comprender la importancia de sus investigaciones.
LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA – Es Lavoisier en 1789 quien destruye la teoría del flogisto, realizando experimentos de combustión en vasos cerrados y pesando los resultados postula que toda combustión en el aire resulta de una combinación de una parte del aire.
También adopta el concepto de elemento de Boyle, basándolo en el resultado experimental, halla la composición del agua, no solo por síntesis sino por análisis, y en todas sus investigaciones utiliza el principio de conservación de la materia, “nada se pierda, nada se crea”. Lavoisier es el primero que utiliza un verdadero método científico en sus investigaciones. Todos sus sucesores siguieron el método científico de Lavoisier como patrón de investigación.

EL CONCEPTO DEL MÉTODO CIENTÍFICO.
Bien se pudo haber acelerado la obtención de resultados del estudio de las ciencias si los investigadores a lo largo de la historia hubieran empleado un método o una serie de pasos a seguir al realizar sus estudios o ampliar sus conocimientos. Este “modus operandi” de la ciencia es lo que constituye el método científico, el cual comprende:
1. Acumulación de hechos.
2. Generalización de los hechos en leyes.
3. Formulación de hipótesis y teorías para explicar los hechos y las leyes
4. Comparación de los resultados experimentales con las hipótesis y teorías.
5. Predicción de nuevos hechos.
Es en realidad este último aspecto el que da lugar al avance continuo en nuestro conocimiento y al progreso de la ciencia para el beneficio del hombre.

ANÁLISIS DEL PENSAMIENTO CIENTÍFICO Y SU EVOLUCIÓN A TRAVÉS DE LA HISTORIA.
Origenes de la ciencia – Podríamos afirmar que en los comienzos de la historia del hombre la acumulación de hechos y la generalización de los hechos en leyes eran los únicos pasos del método científico primitivo, ya que los pocos resultados o conocimiento obtenidos en ese entonces se debían a la repetición de sucesos azarosos o la imitación de acontecimientos naturales.
Así por ejemplo se supone que el queso se descubrió al dejarse cuajar por accidente la leche y el vino al dejarse fermentar el mosto de la uva.
El hecho se descubrió accidentalmente, y este hecho generó una ley: siempre que se deja estacionar jugo de uva en contacto con el aire cambia su sabor produciéndose vino.
No había que formular ni probar teorías o hipótesis, ni se predecían hechos posteriores, la mayoría de los avances en la ciencia eran recibidos por el hombre sin una cierta investigación previa.
Vale decir que aunque hoy día aún siguen apareciendo descubrimientos por azar, los sucesos azarosos tienen sus límites y necesitan de ciertos factores para producirse, cosa que impidió un importante progreso científico en los comienzos de la historia de la humanidad.
DOCTRINAS CIENTIFICAS GRIEGAS – La idea griega de los cuatro únicos elementos fue una de las tantas teorías predominantes pero sin fundamento de la época.
Así para comprender mejor el comportamiento del pensamiento griego debemos tener presente que los grandes pensadores griegos no buscasen confirmación experimental de sus abstracciones, pues ellos aceptaban que todo conocimiento debía adquirirse únicamente mediante pura especulación y que el experimento no solo era innecesario sino que incluso disminuía su dignidad y quitaba capacidad de razonamiento al pensador. En su primer obra de la Metafísica, Aristóteles dice que”...fue para salir de la ignorancia que los primeros filósofos se dedicaran a la filosofía, ya que ellos, evidentemente, perseguían el saber por si mismo y no con una finalidad utilitaria.”
Por lo tanto al método científico primitivo se agregó la formulación de hipótesis y teorías para explicar los hechos y las leyes pero la falta de experimentos que confirmen dichas hipótesis mantuvo estacionado el progreso de la ciencia durante muchos siglos.
LA ALQUIMIA Y LA EDAD MEDIA – A diferencia de los griegos, el método científico de los alquimistas en la edad media, se basaba en la realización de ensayos experimentales que probaran las teorías e hipótesis formuladas, pero que carecían de un fundamento de hechos y leyes que las originen.
El objetivo de los alquimistas, como ya vimos, era la creación de la piedra filosofal, objeto que les permitiría la mutación del plomo en oro y alcanzar el anhelo de la inmortalidad, claro que nunca pudieron lograr sus objetivos, aunque no por una cuestión de incoherencia en sus teorías, sino por la escasez de medios que poseían y porque la falta de hechos acumulados y sus respectivas leyes no les brindaban una correcta orientación en sus ensayos. Actualmente es posible mutar delgadas laminillas de plomo en oro por acción de la radiación o transformar, por acción de altas presiones y temperaturas, tosco carbón en diamante.
RENACIMIENTO CIENTÍFICO – Podríamos señalar que a partir de este periodo el método científico actualmente conocido y utilizado empezó a ponerse en práctica. Las teorías formuladas a partir de hechos acumulados y leyes generadas, se intentaban demostrar con experimentos de los diferentes científicos de la época, aunque dos factores se oponían al avance de la ciencia: la falta de medios y técnicas, considerando que recién comenzaba la pendiente en la suba exponencial del auge científico. Probablemente la teoría del flogisto fue aceptada por varios años porque no había disponibles en la época los medios para probar su falsedad.
El otro factor era la falta de amplitud de ideas nuevas, es decir muchos estudiosos de la época aún seguían con pensamientos griegos y alquimistas, por una simple cuestión de tradición. Boyle mantenía la idea de la mutación de metales por medio de la piedra filosofal y atribuía al fuego un carácter material.
LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA – Además del incremento de medios y elementos para experimentar y probar las teorías formuladas, el siglo XIX comenzó con una mentalidad científica más abierta a los cambios, a que el hecho de que una cosa fuera probada no implicaba que otra dejaría de serlo. Gastón Bachelard matemático, físico, químico y filósofo influenciado por el positivismo a comienzos de siglo dijo:
“Aprendemos contra el conocimiento, aprendemos contra los saberes previos”, diciendo que los conocimientos previos pueden funcionar como obstáculos epistemológicos, como barreras, para la adquisición de conocimientos nuevos.
Bachelard lo ilustra de la siguiente manera:
“La técnica que ha construido la bombita eléctrica con hilo incandescente rompe todas las técnicas de iluminación hasta el siglo XIX. En todas las técnicas antiguas hay que quemar materia, en la lámpara de Edison hay que impedir que se queme. La técnica antigua es de “combustión”, la nueva es de “no combustión”. La bombita de vidrio no está hecha para impedir que la llama se agite con el aire (como el las lámparas tradicionales a llama), está hecha para conservar el vacío alrededor del filamento y evitar su combustión. La lámpara eléctrica no tiene ningún carácter en común con las lámparas ordinarias.
(“El racionalismo aplicado”)
Talvez esta nueva visión en el pensar del investigador hizo de la predicción de nuevos hechos el paso del método científico que intervendría para el vertiginoso progreso de la ciencia en los últimos dos siglos.

BIBLIOGRAFÍA
· Desarrollo histórico de la química, “Química General Moderna” BABOR – IBARZ
· Criterios de cientificidad y aproximación epistemológica, “Psicología, Conceptos preliminares.” HÉCTOR SCAGLIA.


Datos del autor
Ismael Pablo Antuna
ismaelant@yahoo.com.ar
Lugar de Residencia: Rosario – Santa Fe – Argentina
Profesión y experiencias:
Químico Analista
Investigación y Desarrollo de técnicas analíticas para control y análisis de alimentos, aguas, efluentes, etc. de metales pesados, micotoxinas, plaguicidas, fungicidas, etc.
Manejo y puesta a punto de instrumental analítico de alta precisión (Cromatografía liquida y gaseosa, espectrofotometría UV-Vis y de absorción atómica)
Estudios y experiencia de validaciones y sistemas de control de calidad de ensayos químicos bajo sistema de calidad ISO 17025:2005.

jueves, 17 de abril de 2008

LA VERDAD FILOSOFICA-LECTURA PARA QUINTO AÑO

La verdad como eterno problema filosófico
Rigoberto Pupo rigobertopp3@yahoo.com.mx

En la historia de la filosofía el problema de la verdad siempre ha sido objeto de reflexión. Diversas definiciones e interpretaciones han tratado de aprehender un contenido que aparentemente resulta inaprehensible y huidizo.
Sin embargo se destacan cinco conceptos por su recurrencia y empleo:
1. La verdad como correspondencia y relación.
2. Como revelación
3. Como conformidad a una regla.
4. Como coherencia.
5. Como utilidad.
Según Abbaganano, la primera ha sido la más difundida, seguida de la segunda, e incluso, es posible encontrar”(..) más de una (…) en un mismo filósofo”[1], pues son irreductibles , pero no se excluyen.
La verdad como correspondencia y relación del pensamiento con las cosas, implícitamente esta presente en la filosofía presocrática y de modo determinado y explícito en Plantón. “Verdadero- señala el filósofo- es el discurso que dice las cosas como son, falso el que las dice como no son”[2]. En esta misma dirección comprensiva aparece en la Metafísica de Aristóteles:” Negar lo que es y afirmar lo que no es,es lo falso, en tanto que afirmar lo que es y negar lo que no es, es lo verdadero”[3]. Al mismo tiempo el estagirita revela dos teoremas ínsitos en su concepción de la verdad. El primero, que la verdad esta en el pensamiento o en el lenguaje y no en la cosa o en el ser; el segundo que la medida de la verdad es el ser o la cosa y no el pensamiento o el discurso.
Esta concepción de la verdad como correspondencia (o relación) se continúa en la filosofía casi de modo predominante, incluyendo a los lógicos contemporáneos.
La segunda comprensión de la verdad como revelación, se expresa en dos direcciones: 1) como revelación inmediata al hombre, en las sensaciones, la intuición, en fin como fenómeno dado (empirista); 2) como revelación de conocimiento excepcionales de esencias de las cosas, su ser o su mismo principio (forma metafísica teológica).
La tercera intelección de la verdad, como conformidad a una regla, está presente en Platón, quien consideraba verdadero todo lo que concordaba con el concepto. Para San Agustín, también existe una ley, en torno a la cual se puede juzgar todas las cosas de conformidad con ella.
En la filosofía de Kant se continúa esta línea de pensamiento, pero la conformidad respecto a la ley se reduce sólo al momento formal de la verdad, es decir del pensamiento en general, en conformidad con las leyes generales necesarias del entendimiento.
Los neokantianos, particularmente la escuela de Baden, exageran la tesis de Kant, pues la conformidad a la regla, como criterio formal de la verdad se hace extensivo hasta determinarse como su única definición.
La cuarta comprensión de la verdad como coherencia, es asumida y desarrollada por el movimiento idealista inglés de la segunda mitad de siglo (XIX), así como en los E.U. Sencillamente, en Apariencia y realidad (1893) de F.H.Bradley, al criticar el mundo de la experiencia humana, niega lo contradictorio, en tanto irreal, pues la verdad o realidad es coherencia perfecta (conciencia infinita absoluta. Sus antecedentes más que en Hegel como decían los seguidores de esta concepción de la verdad, están en Spinoza, en su “tercer género de conocimiento o amor intelectual de Dios. Una concepción de esta naturaleza o coincidiendo con ella, está presente en la filosofía estética del mexicano José Vasconcelos, particularmente en su a priori especial que opera según ritmo, melodía y armonía.
El quinto concepto de verdad, en tanto utilidad, está presente en algunas formas de la filosofía de la acción, particularmente en el Pragmatismo. Pero el primero que lo esboza fue Nietzsche, al identificar lo verdadero con lo apto para la conservación de la humanidad. Todo el pragmatismo, especialmente W.James identifican la verdad con la utilidad. Una concepción semejante desarrolla también Unamuno en su Vida de Don Quijote.

Sin embargo, el instrumentalismo de Dewey, no define la verdad como utilidad, sino sólo la convicción del carácter instrumental (válido), pero no verdadero de las proposiciones.
El devenir histórico de la verdad ha estado permeado de vicisitudes, acercamientos, distorsiones, etc , pero ha recorrido un camino que no podemos desechar, en su eterna búsqueda. Por su puesto no podemos estar de acuerdo con algunos postmodernos que han hecho de la verdad y su búsqueda una quimera de la razón.
En fin, el tema de la verdad históricamente ha sido recurrente[4] y no deja de serlo en la actualidad. Sin embargo, como en muchos problemas filosóficos complejos ha primado la unilateralidad de enfoques en su tratamiento. Lo más común ha sido la reducción del saber al conocimiento y con ello, las interpretaciones logicistas y gnoseologistas abstractas. Se ha pensado la verdad como forma de adecuación o identidad del pensamiento con la realidad que el sujeto convierte en objeto.[5]
A pesar de los múltiples intentos valiosos de acercamiento al problema, en mi criterio, aún no se ha logrado un enfoque integrador de la verdad, donde conocimiento, valor, praxis y comunicación sean considerados, como mediaciones centrales en su construcción y despliegue. Las relaciones sujeto- objeto, y sujeto- sujeto y su eslabón primario en la conversión recíproca de lo ideal y lo material: la actividad humana, prácticamente han sido inadvertidas[6]. Igualmente ha prevalecido el reduccionismo en el reconocimiento lingüístico de la verdad.
En algunos casos absolutizando en grado extremo el papel del lenguaje en general y en otros, reduciéndolo sólo al lenguaje científico, sea de nivel empírico o de nivel teórico. Las otras formas del lenguaje, incluyendo por supuesto, el tropológico ha quedado marginado del proceso aprehensivo de la realidad por el hombre en la búsqueda de la verdad. No ha faltado tampoco la tendencia acuciante de identificar la verdad sólo con la verdad científica. ¿ Y las otras verdades que el hombre afanosamente busca apremiado por las necesidades, los intereses y los objetivos y fines propuestos? En los paradigmas de la verdad y sus respectivos diseños ha predominado el sentido de exclusión, tanto en su interior como al exterior de él. Se hace necesario los enfoques integradores de inclusión, que sin agotar la riqueza de mediaciones de la realidad – imposible históricamente – abarque la mayor cantidad posible, en tanto proceso subjetivo – objetivo, mediado por la praxis de asimilación constructiva de la verdad. Con razón Marx, en sus Tesis sobre Feuerbach, al criticar la especulación filosófica, en la consideración de la verdad, exige concreción en los análisis y aconseja abordar la realidad subjetivamente.
En su concepción, la teoría de la verdad, adquiere terrenalidad sustantiva, si se funda en la praxis, como su criterio valorativo. Entendida la praxis como esencial relación sujeto – objeto y sujeto – sujeto, donde lo ideal y lo material se convierten recíprocamente.[7]
La verdad es proceso y resultado del devenir humano. Un producto de la actividad del hombre (sujeto) en relación con la realidad que convierte en objeto de conocimiento, de la praxis y de valores que intercambia con otros sujetos. En tanto proceso histórico es absoluto y relativo. Cada generación construye verdades limitadas por la historia y la cultura y al mismo tiempo participa de lo absoluto. Lo absoluto y lo relativo son momentos inseparables constitutivos de la verdad, en su unidad y diferencia.
Si ciertamente la verdad se construye en la actividad humana, y esta representa el modo de ser del hombre, a través de la praxis, el conocimiento, los valores y la comunicación, fundados en las necesidades, los intereses y los fines del hombre, su revelación ( de la verdad) no es sólo un producto cognoscitivo, desentrañador de esencias, sino además de la actuación práctica transformadora del hombre, en correspondencia con el significado que adquiere la realidad y los deseos de satisfacción humana. Al hombre no sólo le interesa qué son las cosas, cuál es su esencia, sino ante todo, para qué le sirve, qué necesidad satisface o qué interés resuelve. Por eso, praxis, conocimiento y valor, son inmanente al proceso mismo de develación de la verdad.
Son momentos de su propio proceso. Al igual que los resultados de su actividad resultan estériles al margen de la comunicación[8], en tanto intercambio de actividad y de sus resultados.

La verdad se revela y descubre en las relaciones intersubjetivas, en espacios comunicativos, donde por supuesto, el consenso desempeña un lugar especial. Una verdad, fuera de la práctica del consenso, no encuentra legitimación y por tanto resulta estéril. Lo mismo que se enriquece espiritual no hay acceso posible a ella. La creación subjetiva, humana, plena de sensibilidad, abre camino a la verdad.
Las vías poéticas del lenguaje, sustantivan las potencias del pensamiento. El hombre con riqueza espiritual e imaginativa en estrecha comunión con la naturaleza y la sociedad, se aproxima con más facilidad al conocimiento, a la verdad. Sencillamente, “las ciencias- escribe Martí- confirman lo que el espíritu posee (…). Así, son una la verdad, que es la hermosura en el juicio; la bondad, que es la hermosura en los afectos; y la mera belleza, que es la hermosura en el arte (…). La naturaleza se postra ante el hombre y le da sus diferencias, para que perfeccione su juicio; sus maravillas, para que avive su voluntad a imitarlas; sus exigencias, para que eduque su espíritu en el trabajo, en las contrariedades, y en la virtud que las vence. La naturaleza da al hombre sus objetos, que se reflejan en su mente, la cual gobierna su habla, en la que cada objeto va a transformarse en un sonido. Los astros son mensajeros de hermosuras, y lo sublime perpetuo. El bosque vuelve al hombre a la razón y a la fe, y es la juventud perpetua (…). La aparición de la verdad ilumina súbitamente el alma, como el sol ilumina la naturaleza”[9] .
Los caminos poéticos del lenguaje son iluminadores porque alumbran con luz de estrellas el proceso constructivo de la verdad. Sus posibilidades son infinitas no sólo por lo que informan, sino por lo que proponen y suscitan a la creación del hombre incluyendo a sus dimensiones gnoseológica y cosmovisiva.
Debe destacarse además que el lenguaje tropológico no sólo es propio del lenguaje literario, pues está presente en todas las acciones humanas. ¿Quién puede negar que la educación, la cultura, la ciencia no son metáforas de la vida? En fin el lenguaje tropológico no puede aislarse del proceso constructivo de la verdad, como también es imposible negar la existencia de una verdad tropológica, que por ser representación figurada por excelencia tampoco debe absolutizarse sus excelsas posibilidades creativas. Debe evitarse, reproducir los vicios de otros paradigmas que han quebrado por su elitismo excluyente. La misión del discurso que busca la verdad, debe ser su vocación incluyente, abierta, tolerante, crítica, en resumen con sentido ecuménico e integrador.
La tropología y en particular la metáfora, por sus infinitas excelencias creativas, transita en unidad indisoluble con la teoría del conocimiento, en la representación del cosmos humano y el Universo que le sirve de claustro materno, y viceversa, la gnoseología imprime cauces nuevos expresivos a la sintaxis tropológica. “Pero creo que la intensificación de la “sintaxis figurada”en el marco de la poesía contemporánea tiene también sus razones contemporáneas, razones que atañen al desarrollo del conocimiento en nuestro tiempo.La diversidad tropológica se afina y se precisa, se hace necesaria al amparo de la noción de que. el Universo es un infinito de fenómenos interconectados, en movimiento, unitario en su diversidad ;al amparo de esa noción, y por la necesidad de reflejarla”[10]
Unido a esta valiosa idea de cómo la tropología se enriquece siguiendo el cauce contemporáneo del desarrollo de la gnoseología, se destacan algunas ideas importantes de la tropología para la gnoseología en la revelación de principios sustantivos de carácter epitesmológico-cosmovisivo,tales como:
· el fundar la analogía en las esencias y no en las apariencias.
· el mostrar los opuestos, los contrarios, como unitarios.
· desarrollar el principio de concatenación universal de los fenómenos.
· afirmar la unidad del mundo en su diversidad.
· desarrollar la idea de totalidad como criterio de verdad.[11]
Esta idea última, en mi criterio, resulta interesante y coincide en parte con una tesis, que no por vieja, deja de ser sugerente, a pesar de que sobrevalora las posibilidades de la estética y por tanto, puede repetir enfoques reduccionistas. Me refiero al filósofo mexicano José Vasconcelo. En su criterio “(..) llegamos a ella después de agotar las posibilidades del Logos, y enseguida la verdad se nos revela como armonía, en vez de la verdad como identidad”[12] . Propone como método la coordinación y la existencia de un a priori estético, extremadamente idealizante que opera según ritmo, melodía y armonía. Además de hiperbolizar una arista del problema objeto de análisis, su interpretación está permeada de artificios eclécticos que no conducen a presentar la armonía como integralidad incluyente.
En mi criterio el acceso a la verdad, requiere de una concepción compleja y flexible que priorice un enfoque de integralidad incluyente en la aprehensión de la realidad asumida. Creo que el concepto de saber, con un nuevo sentido hermenéutico, al margen de su significado histórico tradicional – como conocimiento en general, de algún modo garantizado en su verdad, por su objetividad lógico-cognoscitiva, la identidad y la adecuación- resulta una alternativa posible. La intelección del saber con un nuevo sentido hermenéutico, cuya interpretación se dirija no sólo al conocimiento, sino que incluya el valor, la praxis y la comunicación, abre perspectivas heurísticas inagotables. Propicia ante todo que no se absolutice la razón, entendida como único juez legitimador, y se incluyan los sentimientos y otras formas aprehensivas humanas en la construcción de la verdad. Esto posibilita que el logicismo abstracto, ceda paso a otras formas discursivas lingüísticas de carácter tropológico, es decir, otros modos, también discursivos que no operan sólo con las clásicas estructuras categóricas, que por su objetivismo impersonal, devienen unilaterales y abstractas. Un enfoque subjetivo- no subjetivista, porque no rechaza la objetividad- puede asumir la realidad con sentido histórico cultural y garantizar la integralidad sin a priori absolutos y al margen de la actividad práctica, que en última instancia condiciona el proceso mismo de la verdad.
La asunción del concepto de saber- y no el de conocimiento como ha sido tradicional, comprendido (el saber) como forma integral humana que incluye todos los medios que emplea el lenguaje para designar y penetrar en la realidad permite vincular estrechamente conocimiento y valor, sobre la base de las necesidades, los intereses, y los fines humanos.
Al mismo tiempo, ayuda a comprender que la verdad no se descubre espontáneamente, a través de una relación abstracta sujeto- objeto, sino que se revela en procesos intersubjetivos, en espacios comunicativos, que integran en su síntesis: conocimiento, valor y praxis. Todo en los marcos de la subjetividad humana, donde el hombre piensa, siente, desea, actúa e intercambia los productos de su actividad en una relación dialéctica sujeto- objeto, mediada por infinitos atributos cualificadores de su ser esencial, de la cultura, la historia y por el consenso legitimador.
Esto significa que si el saber del hombre se propone acceder a la verdad, en su concreción, no puede soslayar el papel importante de la actividad humana y su estructura compleja, así como la cultura y como parte de ella, los caminos del lenguaje, en toda su diversidad, y sentidos, incluyendo la vía poética que tanto influye en la creación del hombre, así también como desechar por ineficaces y estériles las imposiciones “teóricas” y los autoritarismos intolerantes y excluyentes, expresados como convenciones gnoseologistas. Simplemente “(..) urge devolver los hombres a sí mismos; urge sacarlos del mal gobierno de la convención que sofoca o envenena sus sentimientos (…) y recarga su inteligencia con un caudal pernicioso, ajeno, frío y falso. Sólo lo genuino es fructífero”.[13]
Busquemos la verdad con sentido histórico- cultural humano, imaginación, razón utópica y vocación ecuménica incluyente. Una concepción del saber, como integralidad abierta al diálogo, a la crítica y a la comunicación puede ser una alternativa posible de construcción de la verdad, incluyendo por supuesto, la propiamente de las ciencias naturales.
En la apropiación de la realidad por el hombre, su pensamiento sigue el cauce de la ascensión de lo abstracto a lo concreto y este proceso es en sí mismo incluyente. Para descubrir la realidad en su mayor concreción tiene que asumirla en sus varias mediaciones. En caso contrario, el saber resulta unilateral y abstracto, por seguir un cauce excluyente que absolutiza algunos momentos y pierde el sentido de totalidad y de unidad en lo diverso y complejo. Con ello, se incapacita para apropiarse de lo concreto en sus diversas mediaciones y condicionamientos.
La concepción de la verdad como saber integral no puede soslayar tampoco la importancia cognitiva del lenguaje metafórico[14], capaz de lograr la unidad de la diferencia, como certeramente señalan Ricoeur y Jakobson. Igualmente no se puede negar la independencia relativa del conocimiento científico y otras formas de aprehensión humana de la realidad. Pero en los marcos de una perspectiva o enfoque cultural que vincule razón, sentimiento, ciencia y conciencia. No se debe olvidar, que la cultura como producción humana en su proceso y resultado no se cualifica sólo por su dimensión cognoscitiva, sino particularmente por la sensibilidad que incita y activa el saber en su búsqueda integradora de lo que llamamos verdad.
Nadie con sentido común, puede obviar los resultados de la tecno-ciencia en la época de la globalización contemporánea. Pero sin sentido cultural, devienen estériles para el hombre, pues enajenan y deshumanizan. Resulta perjudicial, porque la verdad es vacía de contenido, cuando se separa de la belleza y la bondad, cuya armonía la funda e introduce Pitágoras, [15] a partir del sentido de medida, y es continuada por muchos filósofos y pensadores, incluyendo a José Martí.
No es posible hacer del conocimiento científico el núcleo arquetípico del pensamiento y convertir a éste en un modelo impersonal que condiciona de modo a priori y teleológico la realidad existente para hacer una unidad o identidad con ella, llamada verdad. La verdad, sea de cualquier naturaleza, es proceso y resultado aprehensivo humano, como saber profundo, construido por la actividad del hombre en relación con el mundo o la parte de él hacia la cual dirige su acción. Se trata de un proceso humanizador de la realidad y del hombre mismo en espacios intersubjetivos.[16]
Una verdad que separe la esencia humana de la existencia y los espacios histórico- culturales en que realmente se aprehende, resulta ficticia y no resiste la prueba de la praxis social.
La educación, como gran metáfora de la vida tiene mucho que hacer en el logro de un saber integral incluyente en la búsqueda de la verdad. Una educación que renuncie a los métodos transmisionistas y al discurso teorizante y abstracto, y asuma la intersubjetividad como modo idóneo de formación humana, desarrolla sensibilidad, actitudes cognoscitivas creadoras, razón utópica y propicia que el lenguaje genere acciones creativas. Al mismo tiempo estará en mejores condiciones de vincular estrechamente los mundos de la vida, de la escuela y del trabajo, sin autoritarismos, intolerancias y cientificismos excluyentes.


Dr. Rigoberto Pupo
rigobertopp3@yahoo.com.mx







[1] Abbagnano, N. Diccionario de filosofía. Instituto Cubano del libro, La Habana, 1972.p.1180.
[2] Ibídem.
[3] Ibídem.

[4] Sobre la verdad se ha escrito mucho. En la historia de la filosofía existen diversas concepciones y enfoques en torno a dicho problema. Una síntesis valiosa puede encontrarse en Abbagnano, N.- Diccionario de Filosofía. Inst. Cubano del libro, La Habana, Cuba, 1963, p 1180-1185,de Pérez Galindo, A. El devenir de la verdad. Edit. Biblos, Buenos Aires, Argentina 1992.
[5] Ver de Parajón, C. El reconocimiento lingüístico de la verdad. Editorial Biblos, Buenos Aires, Argentina, 1986 y del mismo autor “Virtudes de la Imposición Teórica”, Editorial Biblos Buenos Aires, Argentina, 1989.
[6] Ver de Pupo, R. La actividad como categoría filosófica. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1990.
[7] Ver de Pupo, R. La práctica y la filosofía marxista. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, Cuba, 1986.
[8] Ver de Pupo, R. La comunicación como intercambio de actividad. En del propio autor: “La actividad como categoría filosófica”: Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, Cuba, 1990.
[9] Martí, J. Emerson. Obra citada, pp. 25-26
[10] Rodríguez, Rivera, G.Ensayos Voluntaris.Editorial Letras Cubanas, la Habana, Cuba, 1984, p.42.
[11] Ibídem, p.16.
[12] Vasconcelos, J. Filosofía Estética. Espasa- Calpe. Mexicana, S.A, México.D.F, 1994, p. 12.
[13] Martí, J. Prólogo al poema del Niágara. Obras completas. Tomo 7. Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1963, p. 230.
[14] Con razón Gadamer cree que la capacidad metafórica, es una forma propia lógica y lingüística de construcción de conceptos. ¿ Por qué entonces establecer una barrera infranqueable entre la imagen metafórica y los conceptos y categorías, que generalmente se ven como resultado privativos de la epistemología y del llamado lenguaje científico?. Hay que rectificar los prejuicios tradicionales, porque enla praxis histórico- social, han quebrado, por unilaterales y abstractos.
[15] Ver Bodei, R. La forma de lo bello. Visor. Dic. S.A, Madrid 1998, pp. 25-46.
[16] En la conformación de estas ideas y de otras, presentes en este ensayo influyeron mucho en mí las conversaciones filosóficas sostenidas en la Universidad de Pisa con el destacado profesor italiano el Dr. Carlo Marletti, filósofo del lenguaje, que con vocación humanista defiende la necesidad de un saber integrador y complejo en la revelación de la verdad . En su criterio, si bien el lenguaje resulta importante, tampoco podemos hacer de él, el único medio generador de verdad. Su sentido cultural humano no separa la lógica, la gnoseología, la herméutica, la historia, la axiología, la filosofía, la estética, etc, etc. Todas son partes del saber integral, que busca y conoce sus límites.

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